El problema no es que MiCA no regule: falta una visión completa de algunos grupos
MiCA está plenamente en aplicación desde el 30 de diciembre de 2024, mientras que las reglas específicas para los tokens referenciados a activos (ART) y los tokens de dinero electrónico (EMT) comenzaron a aplicarse el 30 de junio de ese año. La EBA no cuestiona el marco entero: considera que buena parte de los requisitos para emisores de ART y EMT son adecuados, pero señala áreas que necesitan ajustes, entre ellas los grupos multifunción, las stablecoins con varios emisores y el préstamo de criptoactivos.
La clave está en los grupos que combinan negociación, custodia, pagos, emisión de tokens y otras actividades financieras bajo distintas sociedades y, en ocasiones, distintas jurisdicciones. Un informe del Comité Europeo de Riesgo Sistémico ya había advertido de que la supervisión puede quedar fragmentada: una entidad puede estar regulada por una actividad concreta sin que exista necesariamente una supervisión prudencial consolidada de todo el grupo, especialmente cuando la matriz está fuera de la UE.
Eso puede dificultar que los supervisores vean a tiempo exposiciones cruzadas, dependencias operativas o riesgos que pasan de una filial a otra. La formulación más precisa, por tanto, no es que MiCA “favorezca” de forma automática a los grandes brokers, sino que determinadas estructuras pueden dejar huecos de coordinación y abrir espacio al arbitraje regulatorio. La EBA plantea reforzar la supervisión y la cooperación a nivel de grupo.
Stablecoins: la EBA se acerca al BCE, pero no propone exactamente lo mismo
El segundo frente afecta a las reservas. MiCA exige, para los tokens referenciados a divisas oficiales, que una parte mínima de la reserva se mantenga como depósito en entidades de crédito: un 30% de la cantidad referenciada y un 60% cuando el token es considerado significativo. La lógica es disponer de fondos accesibles para atender solicitudes de reembolso, pero esta estructura también aumenta la conexión entre emisores de stablecoins y bancos.
La EBA reconoce ahora que ese porcentaje fijo merece una revisión. Su respuesta plantea que un sistema basado en colchones de liquidez diarios y semanales, límites de vencimiento y diversificación podría ser más sensible al riesgo que obligar a mantener siempre una cuota determinada en depósitos. El matiz es importante: cualquier cambio tendría que preservar activos de reserva de suficiente calidad y liquidez para que los reembolsos puedan seguir atendiéndose incluso bajo tensión.
El Sistema Europeo de Bancos Centrales ha ido más lejos. En su respuesta del 22 de septiembre propone eliminar los mínimos obligatorios de depósitos para ART y EMT y sustituirlos por porcentajes mínimos de activos que venzan en uno y cinco días laborables, acompañados de requisitos de diversificación. No es todavía una norma aprobada, sino una propuesta dentro de la revisión de MiCA.
Para entender por qué esto importa conviene separar estabilidad de precio y seguridad de las reservas. Una stablecoin puede buscar mantener la paridad y, aun así, estar expuesta a riesgos de liquidez, contraparte o reembolso. En Finantres explicamos con más detalle qué son las stablecoins y qué riesgos mantienen.
Qué significa para usuarios de stablecoins y exchanges en España
Por ahora, no cambia ninguna regla de forma inmediata para quien tenga stablecoins o utilice una plataforma de criptoactivos en España. La EBA ha enviado recomendaciones a la Comisión; no ha aprobado una nueva obligación, no ha modificado las autorizaciones MiCA ni ha cambiado hoy las condiciones de custodia o retirada de un exchange. La revisión sigue dentro del proceso de consulta europeo.
Sí cambia el debate que rodeará la siguiente fase regulatoria. Para un usuario de stablecoins, la composición de las reservas importa porque determina de dónde puede salir la liquidez cuando muchos tenedores quieren reembolsar a la vez. También importa qué entidad jurídica emite el token y en qué jurisdicción están realmente los activos de respaldo, especialmente en esquemas en los que participan emisores de la UE y de terceros países. La EBA considera que estos modelos de múltiples emisores requieren salvaguardias adicionales.
En el caso de las plataformas, una eventual reforma podría reforzar la información y la coordinación supervisora sobre grupos completos y ampliar el perímetro regulatorio a actividades como el préstamo de criptoactivos, incluida la intermediación hacia protocolos DeFi. Eso no convierte una licencia MiCA en una garantía absoluta. Aquí explicamos los riesgos de invertir en criptomonedas que MiCA no elimina y qué revisar antes de usar un exchange de criptomonedas.
La revisión de MiCA sigue abierta y todavía puede cambiar
La Comisión Europea abrió su consulta específica sobre la revisión de MiCA el 20 de mayo de 2026 y ha ampliado el plazo hasta el 30 de septiembre de 2026 a las 23:59 CEST. Las respuestas recibidas servirán para preparar el informe de la Comisión y, si esta lo considera necesario, podrían desembocar en una propuesta legislativa para modificar o complementar el reglamento.
Sobre la mesa quedan varios asuntos relevantes: cómo supervisar grupos cripto complejos de forma más coordinada, qué salvaguardias exigir a las stablecoins emitidas en varias jurisdicciones, cómo diseñar unas reservas capaces de responder en situaciones de estrés y si el préstamo de criptoactivos debe entrar expresamente dentro del marco. La EBA también reclama más claridad en la clasificación de determinados tokens y una revisión del sistema de información supervisora.
Para el lector, la idea útil es sencilla. MiCA no desaparece ni se ha suavizado hoy, pero su revisión puede cambiar dónde se sitúan los controles y cómo se gestiona la liquidez de algunas stablecoins. Hasta que exista una propuesta legal concreta, hablar de nuevas obligaciones para usuarios o emisores sería adelantarse a lo que todavía está en discusión.








