La banca acelera sus stablecoins, pero el ahorro minorista no es el campo de batalla

  • Grandes bancos europeos y globales han acelerado sus planes de stablecoins, pero el dato clave está fuera del ahorro: los proyectos se diseñan sobre todo para pagos, liquidación y dinero on-chain. Hay acceso minorista en algunos casos, pero en Europa MiCA prohíbe remunerar con intereses tokens de dinero electrónico como EURR.

  • Más información: Un estudio del Banco de Italia cuestiona el ahorro de las remesas con stablecoins
Grandes bancos europeos y globales han acelerado sus planes de stablecoins.
Grandes bancos europeos y globales han acelerado sus planes de stablecoins.

Santander prepara una stablecoin en consorcio y Revolut ya prueba EURR

Santander forma parte de un grupo de 21 entidades financieras internacionales que el 1 de septiembre anunció la creación de una nueva compañía para desarrollar una solución basada en stablecoins. El plan no es lanzar de inmediato una “stablecoin de Santander”: la nueva empresa prevé empezar con una moneda vinculada al dólar, ampliar después a otras divisas del G7 —con el euro como prioridad— y llevar la solución al mercado durante el primer semestre de 2027.

El comunicado es importante por otro motivo: habla expresamente de usos mayoristas, institucionales y también minoristas. Entre los casos citados aparecen los pagos transfronterizos y la liquidación de activos digitales. Por tanto, no sería correcto afirmar que la banca ha decidido mantener estas monedas fuera del alcance del cliente particular. La diferencia está en para qué quiere utilizarlas.

Revolut va un paso por delante en producto. El 8 de agosto comenzó el despliegue por fases de EURR en Ethereum para clientes elegibles de Dinamarca, Polonia y Portugal. La compañía presenta EURR como su primera stablecoin en euros, aunque el emisor legal es Bridge Building S.A., una empresa de Stripe autorizada como entidad de dinero electrónico en Luxemburgo; Revolut Digital Assets Europe actúa como oferente. España no formaba parte del piloto inicial y Revolut únicamente ha comunicado que pretende ampliar la disponibilidad dentro del EEE más adelante en 2026.

La banca compite por la infraestructura del dinero, no por una nueva libreta de ahorro

La tendencia va mucho más allá de Santander y Revolut. Qivalis, otro proyecto europeo, reúne a 37 bancos y trabaja en una stablecoin denominada en euros. Entre sus accionistas aparecen BBVA, CaixaBank y Banco Sabadell. Su propia documentación la define como una infraestructura para pagos, liquidaciones transfronterizas, operaciones con activos tokenizados y tesorería a escala institucional. Su web, actualizada el 28 de agosto, seguía indicando que esperaba la autorización del banco central neerlandés y que todavía no emitía dinero electrónico ni prestaba servicios de pago al público.

Ese matiz ayuda a entender la ofensiva. Los bancos no están mirando las stablecoins únicamente como un activo que el cliente guarda en una wallet. Las ven como una forma de mover euros o dólares dentro de redes blockchain, conectar dinero tradicional con activos tokenizados y conservar presencia en una parte de la infraestructura financiera que hasta ahora han desarrollado principalmente emisores y compañías tecnológicas no bancarias. No es que renuncien a competir con la oferta actual: cambia el terreno de la competencia.

El BCE acaba de poner cifras a esta transición. En un discurso del 22 de septiembre, Claudia Buch señaló que alrededor del 30% de los bancos supervisados por el BCE planea tokenizar depósitos y cerca del 20% prevé emitir tokens de dinero electrónico. También dejó claro que las actividades actuales siguen siendo limitadas. El movimiento es real, pero todavía estamos en una fase de construcción de productos e infraestructura, no ante una sustitución masiva de las cuentas bancarias.

Sigue leyendo BlackRock ve a las stablecoins liderando los pagos entre agentes de IA

MiCA pone un freno claro: una stablecoin en euros no es una cuenta remunerada

Aquí está la principal diferencia para el ahorrador europeo. El artículo 50 de MiCA prohíbe a los emisores de tokens de dinero electrónico conceder intereses vinculados a esos tokens y extiende la prohibición a los proveedores de servicios de criptoactivos cuando prestan servicios relacionados con ellos. Esto reduce su atractivo como producto para mantener ahorro buscando remuneración frente a instrumentos diseñados expresamente para generar intereses.

Tampoco conviene confundir protección jurídica. Un depósito bancario elegible en la Unión Europea está cubierto por los sistemas de garantía de depósitos hasta 100.000 euros por depositante y banco. Una stablecoin no es ese depósito. En el caso de EURR, el titular tiene derecho a solicitar el reembolso frente a Bridge Building S.A. a valor nominal, sujeto al proceso y las condiciones aplicables, pero eso no convierte el token en saldo bancario protegido por la garantía de depósitos.

Esto no significa que el riesgo de fuga de depósitos haya desaparecido. El propio BCE reconoce que un mayor uso de stablecoins podría trasladar parte de la financiación desde depósitos minoristas relativamente estables hacia depósitos mayoristas vinculados a los emisores. Su lectura, de momento, es más prudente: considera poco probable que las stablecoins desplacen al dinero bancario porque los depósitos cuentan con una red de seguridad pública que estos activos no replican.

Qué cambia para un usuario en España

Para un lector español, la consecuencia práctica es sencilla: la carrera bancaria por las stablecoins todavía no equivale a una nueva cuenta de ahorro en blockchain. Santander participa en un proyecto cuyo lanzamiento está previsto para 2027; Qivalis continúa condicionado por su autorización regulatoria; y EURR de Revolut no incluyó a España en su primera fase. Las fechas, la entidad emisora y la disponibilidad efectiva importan más que el logotipo que aparezca en la aplicación.

También conviene separar estabilidad de ausencia de riesgo. Una stablecoin busca mantener una paridad, pero sigue dependiendo de la calidad y liquidez de sus reservas, del emisor, del proceso de reembolso y de la infraestructura tecnológica utilizada. Para entender estas diferencias puede consultarse la guía de Finantres sobre stablecoins. Quien quiera revisar qué añade y qué no elimina la regulación europea tiene también la guía sobre los riesgos de invertir en criptomonedas que MiCA no elimina y la explicación de cómo funciona blockchain.

La ofensiva de la banca es real, pero no parece una guerra por pagar más al ahorrador. El terreno de competencia está en los pagos, la liquidación y el acceso al dinero tokenizado. Para el usuario, la pregunta útil no es quién pone su marca en una stablecoin, sino quién la emite, bajo qué reglas, con qué reservas, cómo se reembolsa y si realmente está disponible en su país.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

Más artículos de Alejandro

Su objetivo es ayudar al lector a entender qué ocurre, qué riesgos existen y cómo puede afectar cada noticia a sus activos y decisiones.