El estudio, publicado el 30 de julio de 2026, utilizó operaciones reales para analizar diez rutas entre Italia, Argentina, Brasil, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Japón. Sus conclusiones pertenecen a los autores y no representan necesariamente la posición oficial de Banca d’Italia, un matiz importante al interpretar el documento.
La investigación no afirma que las stablecoins sean inútiles para las remesas. Lo que pone en duda es una promesa mucho más concreta: que utilizar un activo como USDC convierte automáticamente el envío internacional de dinero en una operación más rápida y barata.
El coste real aparece antes y después de la blockchain
Una remesa con stablecoins no consiste únicamente en transferir tokens de una wallet a otra. En la práctica, el remitente suele ingresar dinero convencional en una plataforma, comprar USDC, enviarlo por una blockchain y esperar a que el destinatario lo venda y retire la moneda local.
Los autores describen este proceso como un “sándwich” de stablecoins. La transferencia en la blockchain ocupa el centro, pero buena parte del coste se concentra en las dos capas exteriores: el ingreso de fondos, el cambio de moneda, las comisiones del exchange, la venta del token y la retirada bancaria.
En las ocho rutas principales analizadas, excluyendo Japón por sus particularidades regulatorias y operativas, el coste total osciló entre el 0,30% y el 8,96% del importe enviado. En cambio, la parte estrictamente vinculada a la transferencia on-chain rondó de media el 0,4%.
Esta diferencia ayuda a entender por qué mirar únicamente la comisión de red puede resultar engañoso. Una transferencia de USDC puede costar muy poco y confirmarse rápidamente, pero eso no significa que el destinatario vaya a recibir más dinero o disponer antes de él.
Quien necesite repasar el funcionamiento y los riesgos de estos activos puede consultar esta explicación sobre qué son las stablecoins. No son depósitos bancarios ni dinero garantizado: buscan mantener una paridad, pero añaden riesgos de emisor, plataforma, red, liquidez y conversión.
USDC fue más barato en tres rutas y más caro en cuatro
El ejercicio comparó los resultados con simulaciones realizadas en Wise para importes equivalentes. Las stablecoins fueron más baratas en tres corredores y más caras en cuatro, mientras que uno de los trayectos no estaba disponible de forma operativa en el servicio tradicional utilizado como referencia. No apareció una ventaja general que pudiera aplicarse a todas las rutas.
Las diferencias fueron amplias incluso al invertir el sentido de una misma remesa. En el envío de Italia a Brasil, la operación con USDC tuvo un coste del 2,70%, frente a aproximadamente el 2,20% de Wise. En sentido contrario, de Brasil a Italia, USDC costó un 2,21%, mientras que la simulación tradicional se situó entre el 4,68% y el 4,89%.
El resultado más barato, un 0,30% entre Italia y Argentina, también necesita contexto. El cálculo utilizó el tipo de cambio oficial argentino, por lo que los investigadores reconocen que la comparación puede ofrecer una imagen especialmente favorable frente a otros tipos de cambio presentes en ese mercado.
En el extremo contrario, el envío desde Emiratos Árabes Unidos a Italia llegó al 8,95%. En esa operación, la compra de USDC con tarjeta concentró una parte considerable del coste. La plataforma también permitía una transferencia bancaria, pero el remitente utilizado en la prueba no disponía de una cuenta local compatible.
La clave está en que no existe un único “coste de enviar stablecoins”. Cambia según el país, la plataforma, el método de ingreso, el spread aplicado al cambio, la red escogida y las condiciones de retirada. Dos usuarios que transfieran el mismo token pueden obtener resultados muy diferentes.

La red fue rápida, pero no siempre lo fue la remesa completa
La mayoría de las transferencias on-chain tardó menos de 15 minutos. Siete de las ocho rutas principales estuvieron por debajo de ese plazo y la operación desde Sudáfrica a Italia se acercó a los 30 minutos. El cuello de botella no fue la blockchain.
Cuando ambos países contaban con sistemas bancarios inmediatos o infraestructuras de pago eficientes, la remesa completa pudo finalizar en menos de 20 minutos. Fue el caso de varias operaciones relacionadas con Italia, Argentina y Brasil, apoyadas por sistemas como TIPS, Transferencias 3.0 o PIX.
La situación cambió en Sudáfrica, donde los ingresos y las retiradas mediante transferencias bancarias convencionales elevaron el plazo total hasta uno o dos días laborables. El envío de Italia a Emiratos también necesitó alrededor de un día debido a la fase de retirada.
Esto no significa que la stablecoin sea lenta. Significa que una remesa solo es tan eficiente como su punto más débil. Una blockchain rápida no puede corregir por sí sola un sistema bancario lento, una retirada manual o una conversión con costes elevados.
Qué debería comparar un usuario antes de enviar dinero
Para un usuario en España, el estudio deja una idea práctica: la comparación debe realizarse de principio a fin. Lo relevante no es solo cuánto cuesta mover USDC, sino cuánto dinero local recibe finalmente el destinatario y cuánto tiempo transcurre desde el primer ingreso hasta que puede utilizarlo.
También conviene revisar qué entidad presta el servicio, qué método de pago acepta, qué comisiones aplica al comprar y vender, qué spread utiliza y qué condiciones tiene para retirar fondos. En una transferencia cripto, además, una dirección o una red incorrectas pueden provocar una pérdida difícil de revertir; esta guía explica cómo evitar enviar criptomonedas a una dirección equivocada.
USDC está disponible en el Espacio Económico Europeo bajo el marco de MiCA como token de dinero electrónico emitido por una entidad autorizada. En España, desde el 1 de julio de 2026, los proveedores que continúen prestando servicios de criptoactivos deben contar con la autorización correspondiente. Eso mejora la claridad regulatoria, pero no garantiza que una remesa sea barata, inmediata o esté libre de riesgo operativo.
Para entender el alcance de estas reglas puede consultarse la guía de Finantres sobre qué cambia con MiCA para las criptomonedas en España.
El propio informe advierte de sus límites: analiza un número reducido de países, un importe concreto y una sola stablecoin. Tampoco todas las operaciones pudieron ejecutarse exactamente bajo las mismas condiciones. Sus resultados no permiten concluir que todas las remesas con stablecoins sean peores, pero sí desmontan la idea de que la tecnología, por sí sola, elimina costes y esperas.
La transferencia en la blockchain puede ser la parte más sencilla. Para el usuario, lo decisivo continúa siendo todo lo que ocurre antes y después.





