El informe oficial, publicado el 30 de julio de 2026, recoge reservas en Bitcoin, Ethereum, Tether y USD Coin. OKX declara 8.626 millones de dólares en BTC, 3.188 millones en ETH, 9.776 millones en USDT y 1.533 millones en USDC. Los ratios comunicados son del 105%, 103%, 112% y 101%, respectivamente.
La cifra permite comprobar que, en el momento de la captura, el exchange declaraba más activos que saldos de clientes para esas cuatro criptomonedas. Sin embargo, una prueba de reservas es una fotografía puntual, no un análisis integral de la situación financiera de la empresa.

La cifra de 23.122 millones necesita un matiz
El mensaje enviado por OKX relaciona los 23.120 millones de dólares con un informe que cubre 22 activos. La documentación oficial permite hacer una distinción importante: la cifra principal corresponde a BTC, ETH, USDT y USDC, mientras que el programa de prueba de reservas incluye un total de 22 criptomonedas.
Además de los cuatro activos principales, la página de OKX muestra ratios para monedas como XRP, Dogecoin, Solana y OKB. Los porcentajes visibles se sitúan en el 109% para XRP, el 101% para DOGE, el 101% para SOL y el 100% para OKB. Por tanto, la formulación más precisa es que los activos publicados presentan ratios iguales o superiores al 100%, no que todos los superen estrictamente.
Un ratio del 105% en Bitcoin significa que OKX declara disponer de 105 unidades de BTC por cada 100 unidades atribuidas a sus clientes en el momento de la medición. Ese colchón resulta relevante, pero no debe interpretarse como una protección fija: los depósitos, las retiradas y el valor de los activos pueden cambiar después de la captura.
Qué demuestra la prueba de reservas de OKX
OKX utiliza direcciones públicas de sus wallets y un sistema criptográfico basado en árboles de Merkle y pruebas zk-STARK. Este mecanismo permite que cada usuario compruebe si su saldo estaba incluido en el conjunto de obligaciones utilizado para elaborar el informe, sin revelar públicamente la información individual de otros clientes.
La utilidad práctica es clara: dificulta que un exchange se limite a afirmar que posee los activos sin aportar evidencias comprobables. También permite comparar la evolución mensual de sus reservas y detectar cambios significativos en las cantidades o en los ratios declarados.
Para quien utiliza la plataforma, la comprobación individual puede complementar la información incluida en un análisis de OKX, especialmente al revisar la entidad con la que contrata, las condiciones de custodia y los procedimientos de retirada.
Ahora bien, el propio alcance del informe tiene límites. La página de OKX explica que los resultados corresponden a una captura concreta y que las operaciones posteriores no aparecen reflejadas. También señala que algunos activos, productos o saldos mantenidos mediante terceros pueden quedar sometidos a condiciones diferentes.

Una prueba de reservas no es una auditoría completa
La clave está en no confundir tres conceptos distintos: reservas, solvencia y auditoría.
Una prueba de reservas ayuda a verificar que existen determinados activos y que pueden relacionarse con una parte de los saldos de clientes. No demuestra por sí sola que la empresa carezca de otras deudas, que todos sus pasivos estén incluidos o que sus controles internos hayan sido revisados con el alcance de una auditoría financiera.
Tampoco permite conocer completamente la exposición a litigios, préstamos, garantías, proveedores de custodia, riesgos operativos o compromisos adquiridos fuera del perímetro del informe. Una plataforma podría mostrar suficientes criptomonedas para respaldar los saldos incluidos y, aun así, afrontar otros problemas financieros o tecnológicos.
El organismo estadounidense PCAOB ha advertido de que los informes de prueba de reservas tienen limitaciones inherentes y no deberían utilizarse de forma aislada para concluir que una plataforma dispone de activos suficientes para cubrir todas sus obligaciones. La SEC también ha señalado que determinadas verificaciones pueden presentarse de manera engañosa si se equiparan a una auditoría de estados financieros.
Esto no invalida el informe de OKX. Lo coloca en su sitio: es una herramienta de transparencia útil, pero no un certificado absoluto de solvencia, seguridad o devolución de fondos.
MiCA añade obligaciones legales para los usuarios europeos
OKX Europe Limited recibió en enero de 2025 una autorización como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA por parte de la Autoridad de Servicios Financieros de Malta. La compañía anunció posteriormente el lanzamiento de su oferta regulada en España mediante el mecanismo de pasaporte europeo.
MiCA añade obligaciones que van más allá de publicar direcciones on-chain. El artículo 75 exige a los custodios mantener registros de las posiciones de los clientes, contar con una política de custodia y facilitar procedimientos para devolver los criptoactivos. También establece la separación jurídica y operativa entre los activos de los clientes y los fondos propios del proveedor.
Esta regulación mejora el marco de protección, pero una autorización MiCA no elimina el riesgo de contraparte, ciberseguridad, liquidez o mercado. Tampoco convierte los criptoactivos custodiados en depósitos bancarios cubiertos automáticamente por un fondo de garantía.
Antes de elegir una plataforma conviene comparar la entidad legal, las comisiones, las condiciones de retirada, los activos disponibles y las medidas de seguridad. El comparador de exchanges de criptomonedas permite revisar varias alternativas, mientras que la guía de seguridad en criptomonedas explica medidas como la autenticación en dos pasos y la gestión de wallets.
El 45.º informe de OKX aporta un dato positivo de transparencia: la plataforma declara reservas iguales o superiores a los saldos incluidos para los activos publicados. El punto importante para el usuario es no detener el análisis ahí. La prueba de reservas, la regulación y las prácticas personales de seguridad son capas complementarias, no garantías individuales suficientes.





