La respuesta del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), formado por el BCE y los bancos centrales nacionales de la UE, se ha conocido este 22 de septiembre dentro de la revisión que la Comisión Europea está realizando del Reglamento de Mercados de Criptoactivos, MiCA. El documento va bastante más allá de pedir simplemente “más regulación”: propone cambios concretos en remuneración, reservas, supervisión y stablecoins con conexiones fuera de la UE.
El veto a los intereses ya existe: el BCE quiere cerrar las vías de escape
Aquí hay una precisión importante. MiCA ya prohíbe el pago de intereses sobre las stablecoins reguladas como ART y EMT. Los artículos 40 y 50 impiden que sus emisores paguen intereses y también que los proveedores de servicios cripto lo hagan cuando prestan servicios relacionados con estos tokens. La regulación considera interés incluso determinados beneficios o remuneraciones ligados al tiempo que el usuario mantiene el activo.
Lo que quiere ahora el SEBC es que esa prohibición resulte más difícil de esquivar. Su respuesta sostiene que el veto debería alcanzar también actividades que hoy pueden quedar fuera del perímetro directo de MiCA, como determinados servicios de lending, borrowing o staking, así como mecanismos indirectos mediante recompensas, descuentos, programas de fidelización o incentivos DeFi.
En otras palabras, no estamos ante una nueva prohibición de intereses que aparezca de cero. El cambio planteado consiste en ampliar y reforzar un veto que ya existe. Para un usuario que mantiene stablecoins en productos remunerados, esta diferencia importa: el riesgo regulatorio puede estar tanto en el token como en la estructura utilizada para generar la recompensa. En nuestra guía sobre los riesgos del earn con criptomonedas explicamos por qué conviene separar ambas cosas.
Las reservas también cambiarían, pero no en la dirección más obvia
La propuesta tiene otro punto menos intuitivo. MiCA obliga actualmente a mantener una parte de las reservas de estas stablecoins en depósitos bancarios. El mínimo general es del 30% y puede alcanzar el 60% para tokens considerados significativos. El SEBC propone eliminar esos porcentajes fijos de depósitos bancarios y sustituirlos por exigencias centradas en la liquidez y el vencimiento de los activos de reserva.
Como punto de partida, el documento cita los borradores técnicos de la Autoridad Bancaria Europea: al menos un 40% de activos con vencimiento en un día para stablecoins significativas y un 20% para las no significativas; en el tramo de hasta cinco días, los porcentajes serían del 60% y 30%, respectivamente. El propio SEBC advierte de que esa calibración todavía necesita análisis. No son nuevas obligaciones aprobadas.
¿Por qué reducir el peso obligatorio de los depósitos? Los bancos centrales consideran que una stablecoin grande puede concentrar depósitos muy elevados en determinadas entidades y retirarlos rápidamente durante una oleada de reembolsos. Eso trasladaría parte del estrés del mercado cripto al sistema bancario. Su alternativa pasa por reservas muy líquidas, con posibilidades como operaciones repo a muy corto plazo o deuda soberana de vencimiento reducido.
Para quien utiliza estos activos, la clave sigue siendo la misma: una stablecoin no se convierte en un depósito bancario porque mantenga parte de sus reservas en bancos. La composición de las reservas, el derecho de reembolso y la capacidad del emisor para responder en momentos de tensión continúan siendo fundamentales. Aquí puedes ampliar contexto sobre qué son las stablecoins y qué riesgos mantienen.

Más control sobre stablecoins en dólares y grandes empresas cripto
El SEBC también pone el foco sobre los tokens denominados en monedas de fuera de la UE. MiCA ya establece límites para impedir que ART y EMT ligados a divisas no europeas se utilicen masivamente como medio de pago: contempla restricciones cuando el promedio correspondiente supera un millón de transacciones diarias y 200 millones de euros de valor diario en una zona monetaria.
El problema, según los bancos centrales, es de aplicación práctica. En una blockchain puede resultar complicado determinar con fiabilidad dónde está cada usuario y si una operación corresponde realmente a un pago. El SEBC considera que esas lagunas de datos dificultan aplicar los límites y pide reforzar el sistema de información y las salvaguardas para stablecoins denominadas en monedas extranjeras emitidas por entidades de fuera de la UE.
También reclama aclarar las llamadas estructuras de multiemisión, en las que un mismo token puede ser emitido por entidades de la UE y de terceros países. El SEBC sostiene que MiCA no ofrece actualmente una base jurídica suficiente para estos modelos con emisores extracomunitarios. Si finalmente se permitieran, pide reglas sobre equivalencia regulatoria, reservas, reembolsos, custodia, gestión de crisis y cooperación entre supervisores.
El endurecimiento no se limita a las stablecoins. El BCE mantiene además su apoyo a trasladar al nivel europeo la supervisión de los proveedores de servicios de criptoactivos —los CASP— y a introducir requisitos prudenciales más sensibles al riesgo para las firmas de mayor tamaño o relevancia. El documento reconoce que las autoridades encuentran dificultades materiales para impedir que productos o estructuras no conformes con MiCA sigan siendo accesibles desde la UE.
Qué cambia ahora para un usuario de criptomonedas en España
Por ahora, nada de esto constituye una nueva ley ni modifica automáticamente MiCA. La Comisión Europea mantiene abierta hasta el 30 de septiembre de 2026 su consulta sobre la revisión del reglamento. Las respuestas servirán para preparar su evaluación y, si considera necesarios los cambios, esta podría ir acompañada posteriormente de una propuesta legislativa.
En España hay, sin embargo, una referencia que ya es plenamente operativa. Desde el 1 de julio de 2026 solo pueden prestar estos servicios los proveedores autorizados por la CNMV o por otra autoridad competente de la UE bajo MiCA. Esto hace especialmente importante comprobar qué entidad jurídica presta realmente el servicio, no solo la marca que aparece en una aplicación o página web. Puedes consultar también nuestra explicación sobre qué revisar antes de utilizar un exchange de criptomonedas.
Si las propuestas del SEBC terminan incorporándose a la regulación, algunos productos de remuneración con stablecoins podrían quedar más claramente restringidos, los emisores tendrían que afrontar un esquema distinto de reservas y las grandes plataformas estarían sometidas a un control europeo más homogéneo. Eso no significa que esos cambios estén aprobados hoy.
La clave está precisamente ahí. MiCA ya ha cambiado el acceso al mercado cripto europeo, pero los bancos centrales consideran que todavía quedan huecos entre stablecoins, plataformas globales y actividades como lending o staking. Y aunque una regulación más amplia puede reducir determinadas zonas grises, tampoco elimina los riesgos que siguen existiendo al invertir en criptomonedas.





