El Senado frenó la CLARITY Act, pero no cerró la vía legislativa
La votación del 15 de septiembre fue procedimental. El Senado rechazó por 49 votos frente a 50 la moción de cloture necesaria para avanzar con H.R. 3633, la Digital Asset Market CLARITY Act, que necesitaba 60 apoyos. Además, se registró una moción para reconsiderar el resultado, por lo que la iniciativa no puede darse por definitivamente muerta.
La diferencia es importante. Estados Unidos sigue sin haber aprobado ese marco federal de estructura de mercado, pensado para ordenar la regulación de determinadas operaciones con activos digitales entre la SEC y la CFTC. Lo que ha cambiado es el camino: ante el bloqueo legislativo, ambas agencias están avanzando mediante competencias que ya tienen.
Ese enfoque no equivale a aprobar la CLARITY Act por otra vía. La capacidad de los reguladores depende de sus atribuciones actuales y cada medida debe encajar dentro de ellas. Finantres ya ha explicado un ejemplo de cómo la SEC está delimitando este terreno al analizar cuándo una memecoin no se considera un valor, una distinción regulatoria que no convierte estos activos en productos de bajo riesgo.
La SEC ya ha movido ficha con las acciones tokenizadas
Dos días después de la votación, el 17 de septiembre, la SEC emitió su denominada Innovation Exemption. Se trata de una exención temporal y condicionada que abre una vía para que determinados centros de negociación utilicen infraestructuras on-chain para negociar acciones estadounidenses tokenizadas. No es una autorización general para todo el mercado cripto.
La medida exige, entre otras condiciones, que las acciones tokenizadas proporcionen a sus titulares los mismos derechos que las acciones tradicionales equivalentes. Los emisores pueden oponerse a que una versión tokenizada por un tercero cotice en estos sistemas, mientras que las normas federales contra el fraude y la manipulación siguen plenamente vigentes. Las exenciones están previstas para expirar cinco años después de su publicación.
Para entender por qué esto importa conviene separar la tecnología del activo. Una acción tokenizada puede utilizar blockchain para registrar o facilitar su negociación, pero sigue siendo un valor sujeto a su marco regulatorio correspondiente. Nuestra guía sobre cómo funciona blockchain y qué riesgos tiene ayuda a entender esa diferencia entre la infraestructura tecnológica y el derecho económico representado.

La CFTC prepara una regla más amplia, aunque todavía no se conoce su contenido
El segundo movimiento confirmado viene de la CFTC. El registro oficial de la Office of Information and Regulatory Affairs muestra que el 17 de septiembre recibió una iniciativa denominada Regulation Crypto Asset Transactions and Regulation Crypto Asset Markets, identificada como RIN 3038-AF80. A 22 de septiembre figura todavía como “Pending Review” y en fase “Prerule”.
Aquí conviene frenar el titular antes de ir demasiado lejos. El contenido detallado de esa iniciativa no aparece publicado en el registro, por lo que todavía no puede afirmarse qué activos, plataformas, operaciones o requisitos concretos terminarán incluidos. Tampoco se trata de una norma en vigor. Lo confirmado es que la CFTC ha abierto una vía regulatoria propia mientras el Congreso sigue sin cerrar la legislación de estructura de mercado.
La SEC y la CFTC ya habían reforzado su coordinación en enero mediante Project Crypto, una iniciativa conjunta destinada a armonizar parte de su supervisión sobre los mercados digitales. Aun así, el propio presidente de la SEC, Paul Atkins, había defendido antes de la votación que una ley del Congreso seguía siendo necesaria para conseguir reglas más duraderas. Ese es el límite del llamado “plan B”: las agencias pueden avanzar dentro de sus competencias, pero sus medidas no reproducen automáticamente todo lo que pretendía resolver la CLARITY Act.
Qué significa para quien invierte en criptomonedas desde España
Para un lector en España, estas decisiones estadounidenses no cambian directamente las normas bajo las que opera un proveedor de servicios cripto en la Unión Europea ni sustituyen a MiCA. Su impacto puede llegar de forma indirecta, por ejemplo a través de los productos que desarrollen empresas globales, la estructura de los mercados estadounidenses o la forma en que grandes intermediarios clasifiquen y ofrezcan determinados activos.
También existe una diferencia importante con las acciones tokenizadas. MiCA excluye de su ámbito los criptoactivos que ya califican como instrumentos financieros. En la Unión Europea, una acción tokenizada que tenga esa consideración continúa bajo el marco financiero aplicable, en lugar de quedar simplemente sometida al régimen general de MiCA. “Tokenizado” no significa automáticamente “criptoactivo regulado por MiCA”.
La clave para el inversor es no confundir avance regulatorio con desaparición del riesgo. Un marco más claro puede reducir parte de la incertidumbre jurídica, pero no elimina volatilidad, custodia, contraparte, fallos tecnológicos o riesgo de mercado. Nuestra guía sobre los riesgos de invertir en criptomonedas que MiCA no elimina pone precisamente esa diferencia en contexto.
Lo siguiente que merece atención es concreto: si el Senado vuelve a mover la CLARITY Act, qué contenido publica finalmente la CFTC después de la revisión administrativa y cómo se utiliza la exención de la SEC para las acciones tokenizadas. Estados Unidos tiene ahora más actividad regulatoria, pero todavía no una nueva ley integral de estructura del mercado cripto.





