Ethereum procesa un 68% más de transacciones y amplía su capacidad
Los datos recopilados por Bitwise muestran que Ethereum procesó 203,9 millones de transacciones durante el segundo trimestre, frente a los 121,1 millones del mismo periodo de 2025. El rendimiento medio de la red aumentó de 15 a 26 transacciones por segundo, apoyado por la ampliación del límite de gas desde aproximadamente 30 millones hasta 60 millones de unidades.
El staking también alcanzó un máximo. Al cierre del trimestre había 40,2 millones de ETH depositados para participar en la validación de la red, aproximadamente un tercio de la oferta existente. Esta cifra señala una mayor participación en la seguridad de Ethereum y reduce la cantidad de tokens disponibles de forma inmediata en el mercado, aunque no permite anticipar por sí sola la dirección del precio.
Conviene, además, no interpretar todas las transacciones como demanda económica de la misma calidad. Los movimientos de stablecoins y aplicaciones financieras pueden representar un uso real, pero también existen operaciones automatizadas, reorganizaciones técnicas y actividad maliciosa. El informe de Bitwise señala, por ejemplo, que un contrato relacionado con ataques de address poisoning llegó a concentrar cerca del 3,4% del gas utilizado durante el trimestre. Más transacciones no significa necesariamente más usuarios, más capital ni más demanda de ETH.
Para entender esta diferencia es útil separar la red Ethereum del activo ETH. La primera puede ganar capacidad y actividad mientras el segundo continúa condicionado por los compradores y vendedores del mercado. Esta guía para entender Ethereum, su compra, custodia y riesgos amplía esa distinción.
Más uso no está generando más comisiones
La clave de la desconexión está en lo que cuesta utilizar Ethereum. Aunque las transacciones aumentaron un 68% interanual, los ingresos de la red medidos en dólares bajaron desde 131 millones hasta 64 millones de dólares, un descenso cercano al 51%. El coste medio por operación pasó de 1,08 dólares a unos 0,31 dólares.
Esto no tiene por qué interpretarse como un fallo. Ethereum ha aumentado su capacidad y las actualizaciones Pectra y Fusaka han permitido abaratar el espacio utilizado por las capas 2. Para quien utiliza aplicaciones, mueve stablecoins o interactúa con contratos inteligentes, pagar menos es una mejora. El problema aparece al analizar cuánto valor económico captura ETH por ese uso.
Durante el trimestre, Ethereum recaudó 31.166 ETH en comisiones, algo más que los 27.670 ETH del trimestre anterior. Sin embargo, alrededor del 74% de esas comisiones se destinó a validadores y solo el 26% se quemó, es decir, se retiró definitivamente de la circulación. Las tarifas asociadas a los blobs, el espacio que utilizan principalmente las redes de capa 2 para publicar datos, se mantuvieron cerca de cero debido a la abundancia de capacidad.
También importa el origen de las recompensas del staking. Bitwise calcula una rentabilidad nominal anualizada del 2,84% durante el trimestre, pero aproximadamente el 93% procedió de nueva emisión de ETH y solo el 7% de la actividad económica de la red. Dicho de otra forma: buena parte de la recompensa no fue generada por las comisiones pagadas por los usuarios, sino mediante nuevos tokens.
Esto no convierte el staking en algo positivo o negativo automáticamente. Sí obliga a entender de dónde procede la remuneración, además de los riesgos de bloqueo, liquidez, custodia o penalización. En Finantres explicamos con más detalle qué es el staking y qué riesgos implica.

El precio de ETH depende de algo más que la actividad de la red
ETH cotizaba por encima de los 1.900 dólares el 28 de julio de 2026, cerca de un 61% por debajo del máximo histórico de aproximadamente 4.953 dólares alcanzado en agosto de 2025. La referencia sirve para medir la distancia, pero no demuestra que la caída se deba a una causa concreta. Los precios cambian continuamente y deben actualizarse antes de publicar.
El propio informe de Bitwise describe una divergencia entre los fundamentos operativos de Ethereum y la percepción del mercado. Su interpretación es que la caída de los ingresos responde principalmente a cambios en el diseño del protocolo y al abaratamiento de las transacciones, no a un descenso general de la utilización. Eso explica las comisiones, pero no basta para explicar el precio de ETH.
La cotización depende también de la demanda de compra al contado, los flujos institucionales, la liquidez disponible, el uso de derivados, el entorno macroeconómico y las expectativas sobre el valor que podrá capturar el token. Una red puede ser más útil y barata sin que los participantes estén dispuestos a pagar más por su activo nativo en ese momento.
Las capas 2 resumen bien esta tensión. Permiten procesar operaciones de forma más económica y amplían el ecosistema de Ethereum, pero la reducción de las tarifas que pagan a la capa principal limita, al menos por ahora, la cantidad de ETH que se quema. Es una mejora para el usuario y, al mismo tiempo, un reto para la narrativa de escasez del token.
Qué debería vigilar quien tiene o sigue Ethereum
El dato más útil no es el número de transacciones aislado, sino la relación entre actividad y valor capturado. Conviene observar si aumentan las comisiones denominadas en ETH, qué proporción se quema, cuánto se emite para remunerar a los validadores y si las capas 2 comienzan a aportar más ingresos a la red principal.
También importa la calidad del uso. Un aumento sostenido de pagos, stablecoins, aplicaciones financieras y usuarios activos ofrece una lectura distinta a un crecimiento impulsado por automatizaciones o actividad especulativa. Los flujos de capital hacia ETH y los productos institucionales completarían esa imagen, pero tampoco actuarían como garantía de revalorización.
Para un inversor residente en España, estos datos no introducen una obligación inmediata ni modifican la regulación o la disponibilidad de ETH. Sirven para evitar una conclusión demasiado sencilla: un récord de actividad no es, por sí solo, una señal de que el precio tenga que subir. La guía para invertir en criptomonedas con más criterio explica otros factores que conviene valorar antes de exponerse a este mercado.
Ethereum está procesando más operaciones, tiene más ETH en staking y resulta más barato de utilizar. Para que esa mejora se traduzca en el precio, el mercado necesitaría percibir también una demanda sostenida por el activo y un mecanismo más claro de captura de valor. Ninguno de esos dos resultados está garantizado.





