El precio se recupera, pero sigue bajo la zona que debe conquistar
Bitcoin se movía entre 65.709 y 66.872 dólares durante la sesión, después de recuperar parte del terreno perdido en junio. El dato importa porque el mercado ha absorbido, al menos temporalmente, una parte de las ventas recientes, aunque sigue lejos de confirmar un cambio estructural de tendencia.
Glassnode sitúa cerca de 69.000 dólares el coste medio de los compradores de corto plazo. Esa referencia funciona como una zona de resistencia: superarla y mantenerse por encima con compras al contado reforzaría la recuperación; volver a ser rechazado mantendría a Bitcoin dentro de un rango todavía frágil.
La diferencia es importante. Un rebote demuestra que apareció demanda a determinados precios, pero no que todos los vendedores hayan capitulado ni que haya comenzado un nuevo ciclo alcista. Para interpretar mejor esa distinción conviene separar el movimiento del precio de los fundamentos de Bitcoin y de la liquidez disponible.
Los ETF vuelven a recibir dinero, aunque junio dejó una señal de debilidad
Los ETF al contado de Bitcoin en Estados Unidos cerraron junio con salidas netas cercanas a 4.500 millones de dólares, el peor resultado mensual desde su lanzamiento, según datos de SoSoValue recogidos por Yahoo Finance. El movimiento mostró que la demanda institucional también puede retirarse cuando aumenta la aversión al riesgo.
Julio ofrece una imagen menos negativa. Entre el 14 y el 21 de julio, las seis sesiones registradas por Farside fueron positivas y sumaron aproximadamente 930,2 millones de dólares en entradas netas. Es una mejora clara, pero todavía representa una racha corta frente al daño acumulado durante el mes anterior.
Una entrada en ETF tampoco garantiza por sí sola una subida sostenida. Glassnode advierte de que el posicionamiento en derivados ha mejorado antes que la compra al contado. La capitalización conjunta de las stablecoins rondaba los 300.600 millones de dólares el 21 de julio, con USDT en unos 184.100 millones: esa liquidez existe, pero el dato no demuestra que esté entrando en Bitcoin.

Las señales on-chain apuntan a un suelo en construcción
Los datos de Glassnode muestran que la venta con pérdidas de los tenedores de largo plazo comenzó a enfriarse después de la capitulación de junio. También indican que compradores de distintos tamaños absorbieron parte de la oferta cerca de los mínimos, un comportamiento compatible con una fase de formación de suelo.
Sin embargo, el último informe semanal mantiene varios matices. Las direcciones activas y las comisiones de red siguen contenidas, la participación al contado es débil y continúa existiendo demanda de protección bajista. Al mismo tiempo, la base de tenedores se mantiene resistente y aumenta el capital de corto plazo, más sensible a cualquier giro del precio.
Esta combinación encaja mejor con un mercado que está intentando estabilizarse que con un cambio de tendencia confirmado. Un criptoinvierno no termina porque el precio rebote durante varios días: necesita una mejora sostenida de la demanda, la liquidez y la actividad.
Qué tendría que ocurrir para hablar de un fondo más sólido
La señal más útil sería que Bitcoin recuperase la zona cercana a 69.000 dólares y permaneciese por encima con volumen al contado, entradas institucionales persistentes y menor venta con pérdidas. Ningún indicador aislado bastaría: la confirmación tendría que aparecer en varios frentes al mismo tiempo.
El escenario contrario también sigue abierto. Un nuevo rechazo en esa zona, la vuelta de las salidas en los ETF o un deterioro de la demanda spot mantendrían vivo el mercado bajista. Eso no demuestra que Bitcoin deba marcar necesariamente un mínimo nuevo, pero sí impide tratar el rebote actual como una garantía.
Para quien tiene o sigue Bitcoin, la conclusión práctica es menos rotunda que el debate planteado: la evidencia permite hablar de un suelo en construcción, no de un fondo confirmado. En una fase así, entender cómo invertir en criptomonedas exige mirar el horizonte temporal, la liquidez, el apalancamiento y la custodia, no solo una vela verde. Bitcoin ha mejorado desde junio, pero la demanda al contado y la actividad de red aún deben acompañar para poder dar por terminado el bear market.





