Coinbase y Strategy recuperan terreno tras las fuertes caídas del martes
El movimiento ha sido especialmente intenso entre las compañías con mayor sensibilidad al mercado cripto. Durante la sesión del viernes 18 de septiembre, Investing.com situaba a Bitcoin alrededor de 80.941 dólares, con una subida del 5,7%, y a Ethereum cerca de 2.594 dólares, un 5,9% más. En ese mismo momento, Coinbase avanzaba alrededor de un 11,2%, Strategy un 12,9% y Robinhood un 7,8%. Varias mineras de Bitcoin también registraban ganancias de entre el 3% y el 10%.
La fotografía contrasta con lo ocurrido el 15 de septiembre. Después de que el Senado estadounidense no consiguiera avanzar el CLARITY Act, Coinbase y Circle llegaron a perder alrededor de un 10%, American Bitcoin cerca de un 8% y Strategy aproximadamente un 5%. Bitcoin también retrocedió hasta la zona de los 75.000-76.000 dólares y Ethereum cayó hacia los 2.400 dólares.
Conviene mirar más allá de la vela. Estas empresas suelen reaccionar con más intensidad que las propias criptomonedas porque añaden riesgo empresarial y bursátil al riesgo del activo digital. Strategy está muy expuesta al comportamiento de Bitcoin a través de su tesorería, mientras Coinbase depende también de actividad de negociación, servicios y condiciones regulatorias. Para entender mejor esa diferencia puede consultarse nuestra guía de Bitcoin y el análisis de Coinbase.
El CLARITY Act no se convirtió en ley: quedó bloqueado en una votación procesal
Aquí hay un matiz importante. Hablar de una “Ley CLARITY” aprobada o derogada sería incorrecto. H.R. 3633, el Digital Asset Market Clarity Act, no superó el 15 de septiembre una votación procesal en el Senado para poder avanzar. El resultado oficial fue de 49 votos a favor y 50 en contra de invocar el cierre del debate sobre la moción para proceder, lejos de los 60 votos necesarios.
Por tanto, el mercado recibió un revés para una propuesta que buscaba establecer un marco federal de estructura de mercado para los activos digitales y delimitar competencias entre organismos como la SEC y la CFTC. Eso no equivale a una prohibición de las criptomonedas ni significa que toda iniciativa regulatoria estadounidense haya quedado paralizada. De hecho, el registro del Senado señala también una moción para reconsiderar la votación.
Para un lector en España, este proceso legislativo estadounidense no modifica MiCA ni las normas españolas o europeas. Su impacto directo está en la regulación de Estados Unidos; el efecto para un inversor europeo llega principalmente a través de las valoraciones de Bitcoin, Ethereum y las compañías cotizadas relacionadas con el sector.

El rebote coincide con nuevas medidas de la SEC y la CFTC
La recuperación también llega después de que los reguladores estadounidenses hayan mostrado que pueden seguir tomando determinadas medidas utilizando sus competencias actuales. El 17 de septiembre, la SEC aprobó una exención temporal y condicionada de cinco años para determinadas plataformas de negociación de acciones tokenizadas y para algunos proveedores de liquidez, bajo condiciones concretas.
Ese mismo día, la CFTC publicó una posición de no actuación para determinados proveedores de software pasivo que, si cumplen las condiciones previstas, no tendrían que registrarse como introducing brokers por esa actividad concreta. Además, una iniciativa denominada “Regulation Crypto Asset Transactions and Regulation Crypto Asset Markets” apareció como prerule sometida a revisión en la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios estadounidense.
Nada de esto sustituye al CLARITY Act, y tampoco demuestra por sí solo que estas decisiones hayan provocado la subida de Bitcoin o de las acciones cripto. Lo que sí puede afirmarse es que coinciden con una recuperación del mercado después del revés legislativo y reducen la idea de que toda evolución regulatoria dependa exclusivamente de que el Congreso apruebe esa propuesta.
Las liquidaciones de cortos amplifican un movimiento que sigue siendo volátil
El mercado de derivados también ayuda a entender la velocidad del rebote. Una instantánea de CoinGlass citada durante el viernes situaba las liquidaciones de posiciones apalancadas en torno a 547 millones de dólares en 24 horas, de los que aproximadamente 469 millones correspondían a posiciones cortas. Bitcoin concentraba unos 244 millones y Ethereum cerca de 96 millones. Son cifras variables y deben entenderse como una fotografía del momento, no como pérdidas definitivas del conjunto del mercado.
Cuando una posición corta apalancada es liquidada, el cierre forzoso puede añadir compras al mercado y acelerar una subida que ya estaba en marcha. Eso es compatible con un short squeeze, pero no demuestra cuál fue el detonante inicial del rebote. En nuestra guía sobre liquidaciones en criptomonedas explicamos por qué este mecanismo puede aumentar la volatilidad en ambas direcciones.
Para quien siga Ethereum, la misma cautela es importante. Una subida cercana al 6% en una sesión no convierte en estructural un movimiento de corto plazo ni garantiza continuidad. Nuestra guía de Ethereum recoge los riesgos que conviene separar del movimiento diario del precio.
El dato relevante de esta sesión es que el mercado ha recuperado rápidamente buena parte del golpe regulatorio de comienzos de semana, pero la incertidumbre legislativa estadounidense no ha desaparecido. Bitcoin, Ethereum y las acciones vinculadas al sector vuelven a subir; el siguiente paso es comprobar si esa recuperación se mantiene cuando desaparezca el efecto de las liquidaciones y lleguen nuevas decisiones regulatorias.





