Qué permite hacer la nueva plataforma de Visa
El anuncio se publicó el 16 de julio de 2026 a las 10:30 horas de la costa este de Estados Unidos, las 16:30 en la España peninsular. Visa define VSP como una plataforma gestionada por la propia compañía y dirigida a instituciones financieras, fintechs, empresas de pagos y compañías especializadas en criptoactivos.
La infraestructura permite conectar cuentas bancarias, crear monederos digitales y gestionar operaciones de emisión, canje, almacenamiento y transferencia de stablecoins. También incorpora aprobaciones con doble control, registros de auditoría, claves de acceso seguras y listas de direcciones autorizadas. Visa pretende conectarla con sus servicios de liquidación con stablecoins, tarjetas vinculadas a estos activos y movimientos internacionales de dinero.
La clave está en que Visa no está lanzando una aplicación para que cualquier particular compre una nueva moneda. Está ofreciendo una capa tecnológica y operativa para empresas que quieran integrar stablecoins en sus propios servicios. La plataforma se encuentra en pruebas con un grupo de clientes seleccionados, cuyos nombres, países y condiciones comerciales no se han hecho públicos.
Open USD será el primer activo, aunque todavía no está plenamente operativo
La primera integración anunciada será Open USD, una stablecoin promovida por Open Standard. Esta organización presentó el proyecto el 30 de junio de 2026 y prevé poner el activo en funcionamiento más adelante durante el año. Por tanto, la integración anunciada por Visa no equivale todavía a un despliegue general del token.
Open Standard afirma contar con más de 140 empresas asociadas. Entre las entidades que aparecen en su red se encuentran Visa, Mastercard, American Express, Stripe, BlackRock, BNY y BBVA. La presencia del banco español confirma su participación en la iniciativa de Open USD, pero no demuestra que BBVA sea uno de los clientes que están probando VSP.
Según la documentación del proyecto, las empresas podrán emitir y canjear Open USD sin una comisión específica por estas operaciones, mientras que parte del rendimiento generado por las reservas se distribuirá entre los socios, descontando una tarifa de gestión. Sin embargo, la información pública consultada no detalla todavía la composición exacta de las reservas, los custodios concretos, la frecuencia de las verificaciones independientes ni todas las condiciones jurídicas de reembolso.

Por qué este movimiento importa a bancos y usuarios
Para un banco, desarrollar desde cero monederos, conexiones con redes blockchain, controles de acceso y procesos de emisión o canje puede resultar caro y complejo. Visa busca concentrar estas funciones en una única plataforma y conectarlas con su infraestructura de pagos existente. Esto podría reducir la barrera técnica para que más entidades experimenten con stablecoins, aunque cada una seguirá necesitando definir su modelo de custodia, cumplimiento normativo y atención al cliente.
Para el usuario, el cambio podría producirse en segundo plano. Un banco o una fintech podría utilizar stablecoins para liquidar pagos o transferir fondos sin que el cliente tenga que gestionar directamente una wallet. No obstante, Visa no ha publicado cuánto costarán estos servicios, qué ahorro llegará al usuario final, qué tiempos de liquidación ofrecerá cada entidad ni quién asumirá las pérdidas ante un error operativo.
El contexto explica el interés empresarial. La capitalización conjunta de las stablecoins superaba los 309.000 millones de dólares el 17 de julio de 2026, aunque el mercado continúa muy concentrado en los principales emisores. Open USD intenta entrar en ese sector apoyándose en una red de distribución bancaria y de pagos, no únicamente en usuarios nativos de criptomonedas. Para entender mejor estas diferencias, puede consultarse la sección de criptomonedas de Finantres.
El matiz para España: beta, MiCA y riesgos que siguen presentes
Visa no ha confirmado que VSP esté disponible en España, que acepte directamente a bancos europeos o que Open USD pueda ofrecerse a clientes minoristas de la Unión Europea. Tampoco ha identificado a las empresas que participan en la beta. La presencia de compañías europeas entre los socios de Open Standard no permite dar por hecho un lanzamiento comercial en todos sus mercados.
En la Unión Europea, MiCA establece requisitos de autorización, supervisión, transparencia y protección para los emisores y proveedores que comercializan determinados criptoactivos, incluidas las stablecoins. Las obligaciones aplicables a los tokens referenciados a activos y a los tokens de dinero electrónico comenzaron a desplegarse el 30 de junio de 2024. Visa y Open Standard no han comunicado todavía bajo qué estructura regulatoria europea operaría Open USD.
También permanecen los riesgos habituales de este tipo de activos: pérdida temporal de la paridad, problemas con las reservas, restricciones de reembolso, fallos de custodia, vulnerabilidades tecnológicas y riesgo de contraparte. Los controles incorporados por Visa pueden reducir determinados errores operativos, pero no convierten una stablecoin en un depósito bancario ni garantizan la recuperación del dinero. Antes de utilizar cualquier plataforma conviene comparar quién presta realmente el servicio en el comparador de exchanges de criptomonedas y revisar las prácticas básicas de seguridad con criptomonedas.
La novedad no es que Visa haya creado una stablecoin para el público. Es que está construyendo la infraestructura para que bancos y empresas de pagos puedan incorporarlas a sus servicios. El avance será más fácil de medir cuando existan clientes identificados, disponibilidad por países, documentación completa de Open USD y operaciones reales fuera de la beta.





