Solana alcanza 4.300 millones de dólares en activos tokenizados, pero su avance mensual se frena

El valor de los activos del mundo real tokenizados en Solana ha pasado de unos 700 a 4.300 millones de dólares en poco más de un año. La red ya equivale al 26% de Ethereum en esta métrica, aunque el saldo ha retrocedido ligeramente durante los últimos 30 días.
Solana alcanza 4.300 millones de dólares en activos tokenizados.
Solana alcanza 4.300 millones de dólares en activos tokenizados.

Solana multiplica casi por seis el valor tokenizado

Castle Labs publicó el 15 de octubre un análisis, basado en datos de RWA.xyz, que resume el salto de Solana desde unos 700 millones hasta 4.300 millones de dólares. El gráfico aporta un corte más preciso: 751 millones el 1 de septiembre de 2025 y 4.370 millones el 14 de octubre de 2026. Es decir, el valor quedó en 5,8 veces su nivel inicial en algo más de trece meses.

La comparación con Ethereum ayuda a dimensionar el cambio. Según el mismo informe, Ethereum pasó de 15.500 a 16.600 millones de dólares durante el periodo, un avance cercano al 7%. Solana representaba el 4,5% del valor de Ethereum al inicio y ahora ronda el 26%. Aun así, Ethereum continúa claramente por delante: el 20 de octubre, RWA.xyz registraba 4.390 millones en Solana y 16.750 millones en Ethereum.

Para interpretar bien la cifra conviene separar categorías. En esta métrica de activos del mundo real —RWA, por sus siglas en inglés— RWA.xyz incluye deuda pública, crédito, acciones, materias primas y otras representaciones de activos externos, mientras muestra las stablecoins en un bloque distinto. Por tanto, los 4.390 millones no incluyen los 14.680 millones de dólares en stablecoins que la plataforma atribuía a Solana. Quien necesite contexto puede consultar nuestra guía sobre stablecoins y la guía de Solana y sus riesgos.

Las acciones tokenizadas y DeFi explican parte del salto

El crecimiento no procede de una sola clase de activo. Castle Labs identifica deuda del Tesoro estadounidense, crédito respaldado por activos, acciones tokenizadas, financiación especializada, deuda corporativa y materias primas. Dentro de ese conjunto, las acciones tokenizadas en Solana pasaron de 63 a 455 millones de dólares, impulsadas en buena medida por plataformas como xStocks y Backpack.

La novedad relevante no está solo en emitir esos tokens, sino en su posible uso dentro de las finanzas descentralizadas. El informe calcula que más de 65 millones de dólares en acciones tokenizadas se empleaban para generar rendimiento o como garantía en protocolos como Kamino y Jupiter Lend. En el conjunto de los RWA, más de 500 millones estaban activos en aplicaciones DeFi de Solana, alrededor del 8% del valor neto bloqueado de la red según Castle Labs. Nuestra guía de DeFi explica por qué depositar un activo como garantía añade riesgos distintos a limitarse a mantenerlo.

Ese uso puede aumentar la utilidad de la red, pero también añade capas de riesgo. Al emisor y al custodio del activo subyacente se suman el contrato inteligente, el oráculo de precios, la liquidez disponible y las condiciones de liquidación. Además, muchos activos tokenizados no se reembolsan de forma instantánea: Castle Labs señala que determinadas estructuras tardan entre uno y tres días, un desfase importante si un protocolo necesita liquidar una garantía en segundos.

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La caída mensual obliga a separar crecimiento y tendencia

El avance anual no ha continuado al mismo ritmo durante el último mes. A 20 de octubre, RWA.xyz mostraba 4.390 millones de dólares en valor distribuido sobre Solana, un 2,14% menos que 30 días antes. No es un retroceso suficiente para borrar el salto del periodo, pero sí una pausa que conviene incluir para no presentar el crecimiento como una línea ascendente sin interrupciones.

Al mismo tiempo, la plataforma contabilizaba 824.406 tenedores, un 39,86% más en 30 días, y 10.410 millones de dólares en volumen transferido, un 68,22% más. Estos datos reflejan más actividad, pero necesitan contexto: una dirección no equivale necesariamente a una persona y el volumen transferido no representa dinero nuevo que haya entrado en el mercado. Tampoco el aumento de valor equivale a entradas netas, porque puede variar con nuevas emisiones, reembolsos y cambios en el precio de los activos subyacentes.

Para quien mantiene SOL, este crecimiento amplía los casos de uso de la red y puede generar más actividad on-chain. No demuestra, sin embargo, que el precio de SOL vaya a subir. Los tokens de deuda, crédito o acciones son derechos sobre activos y emisores externos; no son compras directas del token nativo. Conviene mirar la adopción, la liquidez y las comisiones de red por separado antes de convertir el dato de RWA en una tesis de precio.

Qué debe revisar un inversor español

“Activo tokenizado” describe un formato tecnológico, no un conjunto uniforme de derechos. Antes de valorar cualquiera de estos productos hay que comprobar quién lo emite, qué activo lo respalda, dónde se custodia, quién figura en el registro legal, cómo funciona el reembolso, qué liquidez existe y qué ocurriría si falla el emisor, el custodio o el prestatario. Dos tokens que siguen la misma acción o bono pueden ofrecer protecciones muy diferentes.

xStocks sirve como ejemplo. La documentación de Backed Assets indica que cada token está respaldado en una relación 1:1 por la acción o el ETF correspondiente, pero jurídicamente se estructura como un certificado que sigue el precio del subyacente. En la oferta descrita para clientes elegibles del Espacio Económico Europeo proporciona exposición al precio, no acciones de la empresa ni derechos de voto o de accionista. La disponibilidad concreta depende del producto, del intermediario y de la residencia del cliente.

En la Unión Europea, tokenizar un instrumento financiero no lo saca de su marco regulatorio. ESMA establece que el formato tecnológico no cambia su clasificación y que los instrumentos financieros tokenizados siguen tratándose como instrumentos financieros. Por eso, MiCA no es la respuesta automática para todos estos productos: cuando el token encaja como instrumento financiero, entran en juego las reglas financieras aplicables, incluida MiFID II.

Para el usuario español, la clave no está solo en que el token funcione sobre Solana, sino en qué derecho compra, quién responde por él y bajo qué entidad puede acceder. Solana ha recortado de forma notable la distancia con Ethereum, pero el siguiente examen será mantener el valor, convertir emisiones en uso real y demostrar que la liquidez y los derechos jurídicos resisten cuando el mercado se vuelve más exigente.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

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