Los perpetuos nacidos en cripto llegan a la IA antes que CME e ICE

Los perpetuos nacidos en cripto llegan a la IA antes que CME e ICE
Los perpetuos nacidos en cripto llegan a la IA antes que CME e ICE

Qué ha ocurrido realmente en el mercado de la computación

La novedad no es que Bitcoin, Ethereum u otra criptomoneda tengan un nuevo derivado. El activo de referencia es la capacidad de computación utilizada para desarrollar y ejecutar modelos de inteligencia artificial, medida en este caso mediante el precio de alquiler de determinadas GPU.

AX, una plataforma institucional operada desde Bermudas por Architect, muestra como activo disponible un contrato perpetuo vinculado a horas de uso de Nvidia H100. La plataforma indica que el producto se negocia 23 horas al día, no tiene vencimiento, utiliza pagos periódicos de financiación y admite un apalancamiento máximo de 25 veces.

Esto permite decir que una estructura nacida y popularizada en el mercado cripto ha llegado a la computación para IA antes que los futuros anunciados por los grandes mercados estadounidenses. CME comunicó en mayo que pretende lanzar futuros basados en referencias de alquiler de GPU de Silicon Data. ICE también prepara contratos liquidados en dólares sobre índices de Ornn y NATIVX. En ambos casos, el estreno continúa condicionado por los procesos regulatorios correspondientes.

La diferencia de jurisdicción importa. AX se dirige principalmente a clientes institucionales y opera desde Bermudas, fuera del marco de negociación de futuros supervisado por la CFTC estadounidense. No se ha podido verificar una oferta directa para inversores minoristas residentes en España ni una autorización europea específica para este producto.

Por qué la IA empieza a necesitar sus propios derivados

El coste de alquilar una GPU puede variar según el modelo, el proveedor, la duración del contrato, la ubicación del centro de datos y la disponibilidad de capacidad. Para una empresa que entrena modelos o alquila infraestructura, esa variación puede afectar directamente a sus gastos o ingresos.

Un derivado permite fijar o compensar parte de ese riesgo sin tener que comprar físicamente los procesadores. Una compañía que teme un aumento del coste de computación podría utilizar contratos para reducir la incertidumbre de su presupuesto. Un proveedor de capacidad podría buscar protección frente a una caída de las tarifas.

La lógica se parece a la de la cobertura con futuros financieros, aunque el producto de AX introduce una diferencia importante. Los futuros tradicionales tienen una fecha de vencimiento definida. Los perpetuos no vencen y utilizan una tasa de financiación para intentar mantener su precio próximo al índice de referencia. Quien necesite repasar la estructura puede consultar también qué son los futuros y cómo funcionan.

Kalshi añadió otra pieza al mercado el 14 de julio de 2026 al publicar curvas de precios futuros para GPU B200, H200 y A100. Esas curvas no son activos negociables por sí mismas, aunque se construyen a partir de mercados de eventos en los que sí pueden abrirse posiciones. Su utilidad está en ofrecer una referencia sobre las expectativas de precios de computación para distintas fechas.

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CME e ICE llegan después, pero con una propuesta diferente

Que AX haya llegado primero no significa que su producto y los futuros de CME o ICE sean equivalentes. Los mercados tradicionales preparan contratos con vencimientos, liquidación en efectivo y referencias de precios desarrolladas por proveedores especializados.

CME utilizará índices diarios de Silicon Data. ICE ha anunciado contratos sobre modelos como H100, H200, B200 y RTX 5090 mediante el Ornn Compute Price Index, además de futuros vinculados al índice COIL de NATIVX. Las especificaciones definitivas, las fechas de estreno y el resultado de la revisión regulatoria todavía pueden cambiar.

Para empresas que necesitan cubrir un periodo concreto, como seis meses de capacidad contratada, un futuro con vencimiento puede resultar más sencillo de encajar en su planificación. Un perpetuo ofrece mayor continuidad, pero añade el coste variable de la financiación y puede separarse temporalmente del mercado físico que intenta representar.

La clave está en que la velocidad del modelo cripto permite lanzar mercados nuevos con rapidez, pero no resuelve automáticamente los problemas de liquidez, medición y contraparte. CME e ICE avanzan más despacio porque sus contratos deben integrarse en infraestructuras reguladas, cámaras de compensación y procesos diseñados para inversores institucionales.

Lo que este salto desde cripto no garantiza

Los primeros mercados de derivados sobre computación siguen siendo pequeños. El análisis de Bernstein recogido por The Block señala que la liquidez inicial es limitada y que buena parte de la actividad puede estar dominada por posiciones especulativas, no por empresas que estén cubriendo costes reales de GPU.

También existe un problema de referencia. La capacidad de computación se negocia habitualmente mediante acuerdos privados y con condiciones distintas entre proveedores. Construir un índice representativo exige reunir precios comparables y evitar que operaciones poco líquidas distorsionen el resultado. Silicon Data, Ornn y NATIVX emplean fuentes y metodologías diferentes, por lo que dos contratos sobre una GPU similar no tienen por qué reflejar exactamente el mismo mercado.

A ello se añaden los riesgos propios de los futuros: apalancamiento, liquidaciones, variaciones del margen y pérdidas superiores a las previstas. En un perpetuo también importa la tasa de financiación. Mantener una posición durante meses puede resultar costoso incluso cuando la dirección del precio termina siendo la esperada.

Para quien sigue el mercado cripto, la noticia es relevante porque muestra que sus mecanismos de negociación están empezando a exportarse a otros activos digitales y tecnológicos. No demuestra, sin embargo, que Bitcoin, Ethereum o los tokens relacionados con inteligencia artificial vayan a subir. Tampoco convierte estos contratos en productos adecuados para el público general.

Lo que conviene vigilar ahora es si aparece liquidez procedente de empresas que realmente compran o venden capacidad, cómo responden los índices en periodos de tensión y qué condiciones definitivas publican CME e ICE. Hasta entonces, la llegada de los perpetuos a la IA es una señal de innovación financiera, pero también una prueba de que la estructura de un mercado puede avanzar más rápido que su profundidad.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

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