Cantor asesora a AMINA para una posible salida a bolsa aún sin estructura definida

AMINA explora una posible salida a bolsa con Cantor como asesor financiero.
AMINA explora una posible salida a bolsa con Cantor como asesor financiero.

AMINA estudia los mercados públicos, pero todavía no ha anunciado una salida a bolsa

La novedad confirmada es más limitada de lo que puede sugerir el primer titular. Un portavoz de AMINA explicó a CoinDesk que la entidad está trabajando con Cantor para evaluar distintas opciones de financiación que podrían desembocar, más adelante, en una cotización pública. No existe todavía una oferta pública inicial aprobada ni una estructura elegida.

La información inicial apuntaba, citando a dos fuentes anónimas, a una posible adquisición inversa de una empresa de tesorería de activos digitales. AMINA rechazó esa versión y aseguró que no mantiene conversaciones con ninguna SPAC —una sociedad creada para adquirir otra empresa y llevarla a bolsa— ni con compañías de tesorería cripto. Después de publicarse la noticia, su portavoz añadió que esa adquisición inversa “no es una opción” para el banco. Cantor, por su parte, declinó hacer comentarios.

La diferencia es importante. AMINA no ha comunicado que vaya a salir a bolsa, sino que está buscando capital para crecer y considera que una cotización podría ser un paso lógico en el futuro. No se conocen la cantidad que pretende captar, el porcentaje de la empresa que podría ofrecer, la bolsa elegida, la valoración, el posible ticker ni una fecha orientativa.

Qué es AMINA y qué cifras respaldan su búsqueda de capital

AMINA fue fundada en 2018 con el nombre de SEBA Bank y adoptó su denominación actual en diciembre de 2023. AMINA Bank AG figura en el listado de bancos autorizados de la Autoridad Suiza de Supervisión del Mercado Financiero, FINMA, con sede en Zug. La propia entidad señala que obtuvo su licencia bancaria y de intermediación de valores en Suiza en 2019.

El banco combina servicios financieros tradicionales con compraventa, custodia, staking y préstamos relacionados con activos digitales, principalmente para clientes profesionales e institucionales. Eso significa que una futura acción de AMINA no representaría la propiedad directa de Bitcoin, Ethereum u otra criptomoneda: sería una participación en un negocio cuyos ingresos y riesgos dependen de la actividad de sus clientes, sus costes, la regulación y la evolución del mercado cripto.

Las últimas cifras operativas detalladas localizadas en un comunicado corporativo corresponden a 2024. AMINA informó de unos ingresos de 40,4 millones de dólares, un 69% más, y de 4.200 millones de dólares en activos bajo gestión, un crecimiento del 136%. La entidad también afirmó haber alcanzado rentabilidad trimestral durante el cuarto trimestre de ese ejercicio. Son datos publicados por la propia compañía y no deben interpretarse como una indicación de sus resultados actuales ni de la valoración que podría recibir en bolsa.

Cantor cuenta con actividades de banca de inversión, asesoramiento y mercados de capitales, incluida una división vinculada a activos digitales. Su participación puede ayudar a AMINA a analizar inversores, financiación y posibles estructuras, pero contratar un asesor no garantiza que la operación llegue a ejecutarse.

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Qué significaría para inversores y clientes de servicios cripto

Para un inversor, la primera distinción está entre comprar criptomonedas y adquirir, en el futuro, acciones de una empresa que presta servicios sobre ellas. La exposición sería diferente. El valor de AMINA podría estar condicionado por sus ingresos por custodia y negociación, la entrada o salida de clientes, los costes regulatorios, el crédito concedido, la competencia y el ciclo general del sector.

Por ahora, no hay acciones de AMINA disponibles en un mercado público ni condiciones que permitan analizar su precio. Tampoco existe información suficiente para calcular su posible valoración, dilución, uso de los fondos o capacidad de generar beneficios de forma sostenida. Antes de confundir ambas exposiciones, conviene revisar cómo cambia el riesgo entre la compra directa de activos y la inversión en empresas del sector en esta guía para invertir en criptomonedas.

Para los clientes del banco, una salida a bolsa podría exigir más información financiera pública, dependiendo de la estructura y del mercado elegidos. Sin embargo, cotizar no eliminaría los riesgos de custodia, contraparte, liquidez, crédito o ciberseguridad. La supervisión tampoco convierte automáticamente todos los productos en equivalentes a un depósito bancario tradicional.

La jurisdicción merece especial atención. Los servicios de AMINA Bank AG están autorizados en Suiza y la propia web del banco advierte de que sus productos suizos no están registrados ni aprobados automáticamente fuera de ese país. Por separado, AMINA (Austria) AG recibió el 29 de octubre de 2025 una autorización como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA para actividades concretas, como custodia, transferencias, gestión de carteras e intercambios entre criptoactivos y dinero fiduciario.

Esto no permite asumir que cualquier servicio del grupo está disponible para cualquier residente en España. El usuario debe comprobar la entidad contractual, el producto y las condiciones aplicables en su país. Finantres explica esta diferencia en su análisis sobre qué implica realmente una licencia MiCA y en la comparativa de exchanges centralizados regulados.

Qué debe conocerse antes de considerar real la operación

El siguiente avance relevante sería una comunicación formal de AMINA o Cantor que detalle el mandato y la vía elegida. Después tendrían que conocerse el mercado de cotización, el volumen de capital buscado, los inversores implicados, la valoración, el porcentaje de acciones que se ofrecería y el destino previsto para los fondos.

También serían esenciales unas cuentas recientes y comparables. Las cifras de crecimiento de 2024 aportan contexto, pero no permiten saber por sí solas cómo ha evolucionado la rentabilidad, el patrimonio, la liquidez o los activos bajo gestión durante 2025 y 2026.

Si AMINA optase finalmente por una oferta pública inicial, una fusión o cualquier otra estructura, habría que revisar el folleto, los factores de riesgo y la posible dilución de los accionistas. Hasta que esos documentos existan, hablar de precio objetivo, valoración atractiva o impacto sobre el mercado cripto sería especulativo.

El hecho relevante hoy es que AMINA busca capital estratégico con el asesoramiento de Cantor y mantiene abierta la posibilidad de cotizar en el futuro. Presentarlo como una salida a bolsa cerrada iría más allá de lo que las fuentes permiten afirmar.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

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