Flock reduce a segundos un cálculo clave para el Bitcoin poscuántico

  • Flock, un prototipo de prueba SNARK, ha reducido a menos de 2,5 segundos el cálculo de hashes asociado a un escenario de 5.000 firmas por bloque de Bitcoin. El avance ataca un cuello de botella real de la migración poscuántica, pero aún no verifica firmas completas ni cambia la red.

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Flock acelera pruebas que podrían facilitar una futura migración poscuántica de Bitcoin.
Flock acelera pruebas que podrían facilitar una futura migración poscuántica de Bitcoin.

Qué ha demostrado Flock y por qué el tiempo importa

Flock es un sistema creado por Benedikt Bünz, Ron Rothblum y William Wang para generar pruebas criptográficas sobre grandes lotes de cálculos booleanos, especialmente funciones hash como SHA-256, Keccak y BLAKE3. El trabajo figura como prepublicación en el Cryptology ePrint Archive desde finales de junio de 2026; la entrevista difundida el 14 de julio y la noticia publicada el día 15 han vuelto a colocar su posible uso en Bitcoin en primer plano.

Una SNARK permite que una parte realice un cálculo y entregue una prueba breve de que el resultado es correcto. Los demás participantes pueden comprobarla sin repetir todo el trabajo. En un portátil con chip Apple M4 Max, Espresso Systems afirma que Flock procesa 338.000 compresiones SHA-256 por segundo y que puede probar en menos de 2,5 segundos el hashing correspondiente a un escenario de 5.000 firmas por bloque. En sus ensayos generales, las pruebas quedan por debajo de 450 KB y la verificación tarda menos de cuatro milisegundos.

El matiz importante está en lo que todavía falta. El artículo técnico señala que Flock puede ampliarse, en principio, para verificar firmas completas basadas en hashes. Hoy es un prototipo de investigación centrado en la parte de cálculo masivo, no una implementación lista para proteger transacciones de Bitcoin. Espresso también reconoce que todavía no está preparado para producción.

El problema que intenta resolver: firmas mucho más pesadas

Bitcoin utiliza firmas ECDSA en buena parte de sus transacciones y firmas Schnorr en Taproot; ambas se apoyan en la curva secp256k1. Un ordenador cuántico suficientemente potente podría atacar este tipo de criptografía con el algoritmo de Shor. No existe hoy una máquina pública capaz de hacerlo a escala práctica, pero la mejora de las estimaciones de recursos ha reforzado el interés por preparar una migración antes de que el riesgo sea inmediato.

La alternativa pasa por firmas poscuánticas. NIST finalizó el 13 de agosto de 2024 estándares como ML-DSA y SLH-DSA, diseñados para resistir adversarios con grandes ordenadores cuánticos. El coste es que sus claves y firmas suelen ocupar mucho más que las utilizadas actualmente por Bitcoin. En una red donde cada nodo descarga y valida información, ese aumento puede traducirse en más ancho de banda, almacenamiento y exigencia de hardware. Flock plantea que un generador agrupe el cálculo y produzca una prueba compacta, evitando que todos los nodos repitan miles de verificaciones complejas. Esto podría reducir una parte importante del coste, pero no hace desaparecer automáticamente todos los datos ni resuelve cómo deben integrarse en el protocolo.

Una prueba de concepto distinta, presentada en la lista de desarrollo de Bitcoin con una máquina virtual de propósito general, estimó más de dos horas para probar un bloque completo en una GPU RTX 5090. La comparación con Flock no es directa porque la arquitectura y el trabajo demostrado son diferentes, pero ayuda a entender por qué acelerar estas operaciones resulta relevante.

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Qué cambia para quien tiene bitcoin

Por ahora, no cambia la forma de enviar, recibir o custodiar BTC. Flock no es una actualización de Bitcoin, no constituye una propuesta de consenso activada y no obliga a wallets, exchanges o nodos a modificar su software. Tampoco existe una relación demostrada entre esta investigación y el precio de bitcoin, por lo que convertirla en una señal de mercado sería confundir un avance técnico con una reacción financiera.

Para situar su alcance, conviene separar Bitcoin como activo, red y conjunto de reglas de una herramienta criptográfica que podría utilizarse en una futura propuesta. Si Flock supera revisiones, auditorías y pruebas independientes, su aportación sería reducir uno de los costes que podrían frenar la transición. La elección del algoritmo, la compatibilidad con direcciones antiguas y la coordinación del consenso seguirían abiertas. También habría que evitar que la generación de pruebas dependiera de muy pocos operadores o de hardware especializado, ya que eso podría introducir nuevas presiones de centralización.

La investigación de Google sobre criptografía de curva elíptica recomienda avanzar con tiempo en la transición y evitar la exposición o reutilización innecesaria de direcciones vulnerables. Este trabajo no crea una instrucción nueva para mover fondos, pero sí refuerza la utilidad de entender la seguridad y custodia de criptomonedas sin esperar a que aparezca una amenaza inmediata.

Lo que debe demostrar ahora el proyecto

El siguiente paso no es anunciar que Bitcoin ya es poscuántico. Flock tendrá que extender el prototipo a la verificación completa de uno o varios esquemas de firma, publicar resultados reproducibles en más equipos y demostrar que la prueba mantiene seguridad, tamaño y velocidad bajo condiciones realistas. El código es abierto, pero sus propios creadores lo siguen definiendo como un trabajo de investigación.

Después vendría la parte más difícil para una red descentralizada: definir una vía de integración. Habría que aclarar si el sistema puede utilizarse sin cambios de consenso, cómo se verificará dentro de los límites de recursos de los nodos, qué transición se ofrecerá a las wallets actuales y cómo se tratarán monedas vinculadas a claves públicas ya expuestas. El debate poscuántico de Bitcoin ya incluye varias propuestas técnicas, pero Flock no decide por sí mismo cuál debe adoptar la red.

La clave está en no confundir una aceleración prometedora con una solución terminada. Flock hace que uno de los cálculos necesarios parezca mucho menos prohibitivo que hace unos años. Eso mejora el margen técnico de Bitcoin, pero la protección poscuántica seguirá dependiendo de investigación independiente, diseño de protocolo y coordinación de toda la red.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

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