Más transacciones con un coste mucho menor
El primer informe trimestral de staking de Bitwise, etiquetado como Q3 2026 pero centrado en los datos del segundo trimestre, muestra una mejora clara en la actividad. Ethereum procesó 203,9 millones de transacciones, frente a 121,1 millones un año antes. Su ritmo medio pasó de 15 a 26 transacciones por segundo, un aumento cercano al 73%, mientras el coste medio bajó de 1,08 a 0,31 dólares.
El patrón también aparece en las otras dos redes. Solana registró 9.800 millones de transacciones sin contar los votos de validadores, frente a 8.900 millones en el segundo trimestre de 2025, y el coste medio cayó de 0,030 a 0,005 dólares. Avalanche multiplicó por cuatro la actividad de su C-Chain, desde 58 millones hasta 235,6 millones de transacciones, mientras el coste medio pasó de 0,027 a 0,0014 dólares.
La explicación de Bitwise es importante: las redes han creado más espacio para incluir operaciones y lo han abaratado. Eso beneficia al usuario, pero reduce lo que el protocolo recauda por cada transacción. Los ingresos trimestrales bajaron de 131 a 64 millones de dólares en Ethereum, de 272 a 51 millones en Solana y de 1,55 a 0,33 millones en Avalanche. La gestora reconoce que hubo menor demanda en algunos casos, aunque atribuye la tendencia general al diseño de los protocolos.
Por qué más uso no significa automáticamente más valor para el token
La mejora operativa llegó mientras el mercado enviaba una señal distinta. Al publicarse el análisis, ETH, SOL y AVAX habían perdido aproximadamente la mitad o más de su valor frente a un año antes. No hay una contradicción matemática: una blockchain puede ser más rápida, barata y utilizada sin que su token capture de inmediato ese progreso.
La clave está en distinguir utilidad de captura de valor. Si el espacio de bloque se vuelve abundante, el usuario paga menos y puede operar más, pero los ingresos por comisiones pueden caer. Para el tenedor del token, eso obliga a mirar no solo cuántas operaciones pasan por la red, sino cuánto valor económico generan, qué parte llega al token y cómo evoluciona su oferta.
También conviene interpretar bien la métrica. Una transacción no equivale a un usuario único y el número de operaciones no indica por sí solo cuánto capital se mueve ni si la actividad será sostenible. Antes de tomar una decisión, resulta útil separar la calidad de la red, la volatilidad del activo, la liquidez y la custodia. La guía de Finantres sobre cómo comprar criptomonedas en España explica estas diferencias sin tratar el uso de una red como una señal automática de compra.
El staking bate récords, pero gran parte de la recompensa nace de nueva emisión
Ethereum terminó junio con 40,2 millones de ETH en staking, alrededor del 33% de su oferta y el mayor nivel registrado en el informe. Bitwise sostiene que buena parte de las entradas recientes procede de inversores institucionales, productos cotizados y tesorerías corporativas. Más activos bloqueados ayudan a asegurar la red, aunque también reparten las recompensas entre más participantes.
El rendimiento anualizado bruto del staking de Ethereum fue del 2,84% en el trimestre. El matiz es que 2,65 puntos porcentuales, cerca del 93% del total, procedieron de nuevos ETH emitidos por el protocolo. En Solana, el APY bruto fue del 6,25% y más del 90% se explicó por la inflación de SOL; las comisiones de bloque y las propinas de MEV aportaron conjuntamente 0,44 puntos.
Esto no convierte el staking en una rentabilidad falsa, pero sí cambia su lectura. Quien participa recibe más unidades del token; quien no participa ve reducirse su peso relativo cuando aumenta la oferta. Además, el resultado en euros puede ser negativo si el precio cae más que la recompensa. A ello se suman posibles comisiones, periodos de desbloqueo, slashing, riesgo de custodia y, en el staking líquido, riesgos de contrato inteligente y liquidez. Finantres desarrolla estos puntos en su guía sobre qué es el staking y cuáles son sus riesgos.
Qué debe vigilar ahora quien sigue estas redes
El dato más útil no es decidir si el precio “debería” subir, sino comprobar si la actividad se mantiene y empieza a generar más valor económico. En Ethereum importa la evolución de las comisiones en ETH, el uso de la capa principal y el peso del staking. En Solana, la actividad sin votos, la congestión y la parte de las recompensas que no depende de inflación. En Avalanche, si el crecimiento de la C-Chain continúa sin que los ingresos sigan deteriorándose.
Para quien utilice una plataforma para comprar, custodiar o hacer staking, la red es solo una parte del riesgo. También cuentan la entidad que presta el servicio, las comisiones, los plazos de retirada, la custodia y la disponibilidad en España. El comparador de exchanges de criptomonedas permite revisar esas diferencias sin asumir que una mayor recompensa compensa automáticamente un mayor riesgo.
La conclusión prudente es que los fundamentales de uso han mejorado, pero todavía no demuestran una recuperación del precio. Más transacciones y menores costes son señales positivas para la utilidad; la captura de valor, la emisión y la demanda del token siguen siendo las variables que pueden cambiar la lectura.