El informe de empleo de septiembre dejó una señal clara de enfriamiento. Estados Unidos creó 29.000 empleos no agrícolas y la tasa de paro se mantuvo en el 4,2%. Además, el dato de julio se revisó hasta una pérdida de 10.000 puestos y el de agosto bajó a 133.000, lo que recortó en 60.000 empleos el balance conjunto de esos dos meses. Los salarios medios por hora avanzaron un 0,1% mensual y un 3,0% interanual.
Eso reduce parte de la presión para que la Reserva Federal siga endureciendo su política monetaria, pero no resuelve el problema de la inflación. El índice PCE de agosto subió un 3,4% interanual y la medida subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó un 3,0%. La Fed elevó en septiembre el rango objetivo de los tipos hasta el 3,75%-4,00% y sigue describiendo la inflación como elevada.
El otro matiz llegó desde los servicios. El ISM de septiembre se situó en 54,9 puntos, todavía en zona de expansión, mientras su índice de precios subió a 74,0, el nivel más alto desde julio de 2022. La lectura, por tanto, no es simplemente «mal empleo igual a tipos más bajos»: la actividad sigue creciendo y las presiones de costes continúan siendo un riesgo.
Bitcoin choca con los 87.000 dólares y Ethereum sigue cerca de 2.700
El comportamiento de las criptomonedas encaja con ese mensaje ambiguo. Bitcoin llegó a superar brevemente los 87.000 dólares el lunes, pero volvió a perder ese nivel. Durante la sesión del martes 6 de octubre, distintas actualizaciones de mercado lo situaban en la zona de 85.300-86.000 dólares, mientras ether cotizaba alrededor de 2.700 dólares.
El movimiento no permite hablar de una reacción alcista clara a los datos macro. De hecho, el mercado amplio también ha mostrado divergencias: CoinDesk cifraba la capitalización cripto alrededor de 2,93 billones de dólares durante la sesión asiática, mientras algunas altcoins se desmarcaban; Cardano, por ejemplo, registraba una subida de dos dígitos. La calma inicial del mercado no está siendo uniforme.
Tampoco los ETF estadounidenses están aportando una señal uniforme de demanda. Los ETF spot de Bitcoin registraron salidas netas de 89,8 millones de dólares el 5 de octubre, según Farside Investors. En los ETF spot de Ethereum, las salidas netas fueron de 50,8 millones. Son datos de una sola sesión y no bastan para anticipar la siguiente dirección del precio, pero sí rebajan la idea de que el movimiento esté respaldado por entradas institucionales generalizadas.
Para quien siga estos activos, conviene separar la cotización de corto plazo de los factores que determinan el riesgo. En nuestra guía de Bitcoin explicamos qué cambia entre comprar el activo y entender su volatilidad, liquidez y custodia. Y en la guía de Ethereum repasamos las diferencias entre ETH como activo y la propia red.
Los bonos y la Fed siguen siendo el punto de control para el mercado cripto
La renta fija aporta otra pieza importante de contexto. El rendimiento del Treasury estadounidense a diez años cerró el 5 de octubre en el 5,31%, mientras el bono a dos años se situó en el 4,84%. Son niveles elevados que mantienen unas condiciones financieras exigentes y ofrecen al inversor alternativas con rentabilidad nominal frente a activos que, como Bitcoin, no pagan un cupón.
Al mismo tiempo, las expectativas sobre la Fed han cambiado con rapidez. Tras el informe de empleo, los mercados de futuros aumentaron las apuestas por una pausa en octubre. A comienzos del 6 de octubre, distintas referencias de mercado situaban la posibilidad de una nueva subida de 25 puntos básicos alrededor del 20%-25%: ya no era el escenario central, aunque tampoco estaba completamente descartado.
La próxima referencia inmediata son las actas de la reunión de septiembre, que la Fed publicará el 7 de octubre. Después llegará la reunión del 27 y 28 de octubre. Para el mercado cripto, el dato importante no será únicamente si la Fed sube o pausa, sino cómo evolucionan simultáneamente la inflación, el empleo, el dólar y los rendimientos de los bonos.
Aquí es donde la gestión de riesgo en criptomonedas cobra más sentido que perseguir cada reacción intradía. Un dato macro puede modificar las expectativas durante unas horas y quedar matizado por el siguiente. En un mercado tan sensible a la liquidez, conviene distinguir entre un movimiento de precio y un cambio real de escenario.
El balance de este arranque semanal es, por ahora, de cautela. El empleo estadounidense se ha debilitado, pero la inflación subyacente continúa en el 3% y los rendimientos largos siguen en niveles elevados. Bitcoin permanece cerca de los 86.000 dólares sin confirmar una ruptura, y no existe una única causa demostrada que permita anticipar su siguiente movimiento.







