Qué mide realmente la caída a 5.000 millones
La cifra procede de un gráfico de The Block que suma el valor en dólares de ETH y tokens ERC-20 bloqueados en contratos de custodia vinculados a soluciones de escalado. La metodología incluye puentes hacia otras cadenas o sidechains, Plasma, validiums y rollups optimistas o de conocimiento cero. Es una métrica útil, pero no recoge necesariamente todos los activos que circulan o se emiten dentro de cada red.
Según la actualización publicada el 28 de julio de 2026, este valor había retrocedido hasta aproximadamente 5.000 millones de dólares. Optimism, Base y Arbitrum concentraban unos 4.800 millones, equivalentes al 96% del total medido. Esta concentración importa: una variación en unas pocas redes puede mover con fuerza el agregado, mientras las cadenas más pequeñas apenas cambian la fotografía general.
Una capa 2 ejecuta operaciones fuera de la red principal y utiliza Ethereum para registrar datos, liquidar resultados o resolver disputas, dependiendo de su diseño. Los rollups agrupan numerosas operaciones y envían información a la capa 1, reduciendo los costes para el usuario. Para profundizar en la infraestructura, Finantres explica qué es blockchain y cómo funciona y por qué la tecnología no elimina por sí sola los riesgos de uso.
Por qué la lectura cambia según la métrica
El titular necesita un matiz importante. L2Beat, que utiliza una metodología más amplia de “valor asegurado”, mostraba el 29 de julio unos 33.850 millones de dólares en el conjunto de soluciones analizadas. De esa cantidad, 27.180 millones correspondían a rollups, con un descenso del 36,9% durante los últimos doce meses. Su cálculo separa activos depositados mediante puentes canónicos, activos emitidos de forma nativa y activos procedentes de puentes externos.
Por tanto, los 5.000 millones de The Block y los 33.850 millones de L2Beat no son cifras directamente comparables. La primera medición se centra en ETH y tokens ERC-20 dentro de determinados contratos de custodia; la segunda incorpora más clases de activos y mecanismos de entrada. No es una contradicción, sino una advertencia sobre lo fácil que resulta utilizar “TVL” como si todas las fuentes midieran lo mismo.
Tampoco la actividad ha caído en la misma proporción. L2Beat registraba una media de unas 1.120 operaciones de usuario por segundo en rollups durante el último día, un factor de escalado de 38,5 veces frente a Ethereum. Esto indica que las capas 2 siguen procesando un volumen importante de operaciones, aunque el capital medido en determinados contratos haya disminuido. Para entender qué parte de esa actividad puede proceder de intercambios, préstamos o aportación de liquidez, puede consultarse la guía de finanzas descentralizadas.

Qué significa para usuarios e inversores
Para quien utiliza puentes o aplicaciones DeFi, una caída del valor depositado no implica automáticamente que se hayan perdido fondos. Puede reflejar retiradas, una bajada del precio de los activos, movimientos hacia tokens emitidos de forma nativa, cambios de puente o una menor disposición a mantener capital en esas redes. Los datos publicados no desglosan cuánto corresponde a cada factor, por lo que atribuir el descenso a una única causa sería precipitado.
El efecto práctico debe comprobarse red por red y protocolo por protocolo. Menos capital puede traducirse en menor profundidad en algunos mercados, más deslizamiento al intercambiar tokens o incentivos menos atractivos, pero una cifra agregada no permite afirmar que todas las aplicaciones tengan problemas de liquidez. También conviene revisar las condiciones de seguridad: puentes, secuenciadores, pruebas, periodos de retirada y capacidad de actualización no funcionan igual en todas las capas 2. Ethereum.org recuerda que muchas de estas tecnologías todavía son jóvenes y no han sido probadas durante tanto tiempo como la red principal.
Para quien mantiene ETH o tokens asociados a estas redes, el dato es una señal de menor capital comprometido en una métrica relevante, no una prueba de que la estrategia de escalabilidad de Ethereum haya fracasado. La adopción debe evaluarse junto con la actividad, las comisiones, las stablecoins, el volumen DeFi, las entradas y salidas de los puentes y la concentración entre redes. Finantres analiza con más detalle el papel de las capas 2 en el futuro de Ethereum.
La clave está en no ignorar la caída, pero tampoco convertirla en un colapso que los datos no demuestran. El valor en contratos puente ha regresado a niveles de 2023, mientras otras métricas muestran un ecosistema todavía activo y con decenas de miles de millones de dólares asegurados. Para seguir la tendencia, habrá que comparar siempre la misma metodología y observar si el descenso se extiende también al uso real y a la liquidez.





