Ethereum recupera fuerza frente a Bitcoin
Ether cerró el 28 de julio de 2026 en 1.919,95 dólares, frente a los 1.610,21 dólares del 29 de junio. La diferencia equivale a una subida aproximada del 19,2% entre ambos cierres. A las 11:15, hora peninsular española, del 29 de julio cotizaba alrededor de 1.916 dólares, por lo que el movimiento mensual seguía prácticamente intacto a la hora de redactar.
La primera señal constructiva no está solo en el precio en dólares. El par ETH/BTC alcanzó la zona de 0,030, su nivel más alto en unos tres meses, según los datos de Arkham recogidos en la información que originó esta revisión. Esto indica que Ethereum ha rendido mejor que Bitcoin recientemente, una lectura relevante cuando el mercado intenta detectar una rotación de capital hacia ETH.
Conviene no exagerar esta señal. Que ETH gane terreno frente a Bitcoin no garantiza una subida sostenida en dólares: el cociente también puede avanzar si ambos activos caen y Bitcoin lo hace con mayor intensidad. Antes de convertir un movimiento relativo en una tesis de inversión, resulta útil entender qué se está comprando; Finantres mantiene una guía sobre cómo comprar Ethereum y los riesgos operativos que acompañan al activo.
El staking muestra muchas más entradas que salidas
La segunda señal aparece en la red. El panel ValidatorQueue, que utiliza datos de beaconcha.in, mostraba 2.460.927 ETH esperando para entrar como validadores, con una demora estimada de 42 días y 17 horas. En el lado contrario, la cola de salida apenas reunía 64 ETH y unos dos minutos de espera. El mismo panel situaba en staking unos 41,2 millones de ETH, el 33,79% de la oferta.
La lectura alcista es sencilla: una parte relevante del suministro está comprometida en la validación de la red y, en ese momento, había mucha más demanda para entrar que intención visible de salir. Esto puede reducir la cantidad de ETH inmediatamente disponible para vender, especialmente si el desequilibrio se mantiene durante varias semanas.
Pero “en staking” no significa “retirado para siempre”. Desde la actualización Shanghai/Capella, los validadores pueden iniciar la salida y recuperar su ETH, aunque el tiempo necesario depende de cuántos participantes estén intentando abandonar el sistema. Además, los servicios agrupados y los tokens de staking líquido pueden ofrecer exposición negociable mientras los activos subyacentes permanecen bloqueados.
Por eso, una cola de salida pequeña reduce la presión visible en ese momento, pero no elimina la oferta futura. Para entender por qué el bloqueo tampoco equivale a una rentabilidad segura, conviene revisar cómo funciona el staking y sus riesgos de liquidez, slashing, custodia y contraparte.

ETF y tesorerías corporativas añaden demanda
La tercera señal procede de dos canales de demanda. Los ETF al contado de Ethereum negociados en Estados Unidos registraron el 27 de julio entradas netas de 9,23 millones de dólares, según datos de SoSoValue reproducidos por ChainCatcher. BlackRock concentró 11,75 millones de entradas en ETHA, mientras que QETH, de Invesco, sufrió salidas de 2,52 millones.
Una sesión positiva no demuestra por sí sola una tendencia institucional. Aun así, el dato importa porque estos productos cotizados permiten obtener exposición a ETH sin que el inversor tenga que custodiar directamente el activo. Para valorar la señal conviene observar los flujos acumulados durante varios días o semanas, no una cifra aislada.
A esa demanda se suma BitMine Immersion Technologies. La compañía comunicó el 27 de julio que poseía 5.787.414 ETH al cierre del día anterior, cerca del 4,8% de la oferta que utilizó como referencia, después de añadir 9.946 ETH durante la semana. También afirmó que 4.917.189 ETH de su tesorería estaban en staking.
El tamaño de esa posición es significativo, pero las cifras proceden de un comunicado corporativo y deben conservar esa atribución. Además, una acumulación tan concentrada introduce un riesgo adicional: las compras pueden apoyar la demanda, pero cualquier cambio en la estrategia, la financiación o las ventas de una gran tesorería también podría amplificar la volatilidad.
La cautela: solo dos de cinco señales de suelo están confirmadas
La principal razón para mantener la prudencia llega de CryptoQuant. Su informe del 23 de julio concluyó que solo dos de cinco indicadores asociados a anteriores suelos de Ethereum frente a Bitcoin habían alcanzado niveles comparables. El resto estaba mejorando, pero todavía no mostraba una capitulación similar a la observada en otros mínimos de ciclo.
Entre los matices, ETH cotizaba alrededor de un 17% por debajo de un precio realizado próximo a 2.300 dólares. Esta métrica compara el precio de mercado con el valor medio al que las monedas se movieron por última vez. Puede sugerir que una parte del mercado mantiene pérdidas no realizadas, pero no permite anticipar cuándo terminará una fase bajista.
El MVRV relativo ETH/BTC se encontraba alrededor de 0,65, después de haber rozado 0,95 en agosto de 2025. Los anteriores mínimos relativos estuvieron más cerca de 0,45. Dicho de otra forma, Ethereum se ha abaratado frente a Bitcoin, pero algunas métricas todavía no han llegado a los extremos observados en suelos previos.
Por eso, la conclusión más útil no es que Ethereum “ya haya tocado suelo”, sino que varias condiciones han mejorado sin completar todavía una confirmación amplia. Para quien mantiene o sigue ETH, las referencias más claras son la continuidad del par ETH/BTC, los flujos acumulados de los ETF, la evolución de las colas de validadores y la reacción del activo cuando el mercado general pierde apetito por el riesgo.
El precio, el staking y la demanda institucional ofrecen una fotografía más favorable que hace un mes. Sin embargo, ninguna de estas señales elimina la volatilidad ni convierte una recuperación reciente en una tendencia asegurada. Separar el dato de la narrativa sigue siendo más útil que perseguir el movimiento; esta guía sobre cómo invertir en criptomonedas reúne criterios adicionales para evaluar riesgo, custodia y horizonte temporal.





