Bitget pide bloquear direcciones tras un robo de 387,5 millones de dólares
Bitget detectó transferencias no autorizadas a las 18:31 UTC del 24 de septiembre desde parte de su infraestructura de hot y warm wallets. La primera estimación fue de 351,6 millones de dólares, pero el exchange elevó el importe a unos 387,5 millones de dólares después de clasificar operaciones adicionales en Zcash y TRON. La compañía sostiene que no hubo nuevas transferencias no autorizadas después de contener el incidente y que sus cold wallets no se vieron afectadas.
La cifra sigue siendo una estimación de Bitget mientras continúa el rastreo. El exchange también afirma que los saldos de clientes permanecen intactos y que el impacto financiero está cubierto por su User Protection Fund, que situó por encima de 464 millones de dólares al comunicar el incidente. Conviene separar ambas cosas: un fondo corporativo de protección no equivale a una garantía bancaria ni elimina el riesgo operativo de custodiar criptoactivos en una plataforma centralizada.
Con las direcciones del atacante ya identificadas y rastreadas, la CEO de Bitget, Gracy Chen, pidió públicamente a THORChain que dejara de prestarles servicio. Para entender por qué esa petición genera fricción, ayuda distinguir entre un exchange centralizado y una infraestructura descentralizada: nuestra guía sobre DEX frente a CEX explica cómo cambia la custodia, el control y la capacidad de intervenir sobre una operación.
La respuesta de THORChain: el protocolo no quiere una lista negra
THORChain respondió que opera como una red descentralizada y sin permisos —permissionless—, comparable en ese sentido a Bitcoin, Ethereum o BNB Chain, y planteó qué responsabilidad debería asumir una red abierta cuando fondos identificados como robados pasan por ella. La postura encaja con su documentación previa: THORChain sostiene que el protocolo no puede censurar transacciones, aunque una interfaz concreta sí puede aplicar filtros sobre wallets.
Ese matiz es importante. THORChain permite intercambiar activos nativos entre distintas blockchains sin abrir una cuenta en un exchange centralizado. Su infraestructura utiliza vaults y un esquema de firmas por umbral o TSS, por el que una supermayoría de nodos participa en la autorización de las salidas. No existe una única empresa con capacidad unilateral equivalente a congelar la cuenta de un cliente de un CEX.
Para comprender el mecanismo antes de sacar conclusiones, la guía de THORChain y RUNE y nuestra explicación de cómo funciona DeFi y dónde está el riesgo aportan contexto. La cuestión aquí no es si esta tecnología es buena o mala, sino qué grado de intervención acepta su diseño cuando el origen ilícito de unos fondos está públicamente señalado.
THORChain sí puede detener la red, pero eso no equivale a censurar una wallet
La discusión se complica porque THORChain sí dispone de mecanismos de emergencia. Su documentación recoge controles para detener trading, firmas o la actividad relacionada con una cadena cuando los nodos detectan una amenaza. En mayo de 2026, después de un exploit que drenó aproximadamente 10,7 millones de dólares de uno de sus vaults, los sistemas automáticos y los operadores coordinaron una parada completa en unas dos horas. La red terminó reiniciándose el 22 de junio, después de unas cinco semanas de interrupción.
Eso demuestra que existen palancas de seguridad, pero no demuestra que el protocolo disponga hoy de una función equivalente a una lista negra selectiva de direcciones. Parar una cadena o el trading para proteger el sistema completo es técnicamente distinto de aceptar todas las operaciones salvo las de una wallet concreta. Esa diferencia es precisamente uno de los puntos centrales del debate abierto por Bitget.
La propia THORChain había explicado antes que su interfaz oficial puede incorporar controles de wallets aunque el protocolo subyacente permanezca sin permisos. Para el usuario, distinguir entre protocolo, nodos e interfaz importa: una página web puede impedir el acceso a una dirección y, al mismo tiempo, el protocolo continuar disponible mediante otras interfaces o integraciones.
Qué cambia para los usuarios de Bitget y para la recuperación de fondos
Los datos on-chain confirman que parte de los activos robados empezó a moverse hacia Bitcoin mediante rutas cross-chain. TRM Labs identificó fondos procedentes de BNB Chain y Ethereum intercambiados a través de THORChain, mientras Bitquery documentó rutas de BNB y TRX que terminaron en BTC. En su corte de las 14:38 UTC del 25 de septiembre, Bitquery contabilizaba 126,71 BTC pagados en 66 swaps en el conjunto de rutas que seguía, incluyendo operaciones a través de THORChain y Chainflip.
Esa cifra no debe confundirse con el total robado ni con el total que ha pasado por THORChain. Los movimientos continúan y los proveedores utilizan metodologías y ventanas temporales diferentes. Bitquery también había identificado cerca de 100.000 USDC congelados por Circle y unos 239.000 USDT congelados por Tether. El contraste ayuda a entender el problema: determinados emisores centralizados pueden inmovilizar tokens, mientras que la recuperación se vuelve distinta cuando el valor acaba en infraestructuras sin un emisor central.
Bitget anunció una reanudación escalonada de retiradas a partir del 28 de septiembre a las 08:00 UTC, empezando por Bitcoin, con ETH previsto para el 29, USDT para el 30 y el resto de tokens, fiat y P2P para el 2 de octubre. Ese calendario debe comprobarse de nuevo justo antes de publicar porque puede cambiar. La investigación forense y la recuperación de activos continúan con apoyo de Mandiant y SlowMist, según el exchange.
La clave para el lector no es tomar partido en la disputa entre Bitget y THORChain. Es entender que la capacidad de recuperar fondos robados depende en buena medida de la infraestructura por la que circulen: un exchange puede bloquear cuentas, un emisor de stablecoins puede congelar determinados tokens y un protocolo sin permisos puede rechazar introducir censura selectiva. En este caso, esa diferencia de diseño ya tiene consecuencias prácticas.








