Joseph Chalom apuesta por Ethereum frente a Bitcoin: el riesgo que cambia la comparación

  • Joseph Chalom, CEO de Sharplink y antiguo responsable de activos digitales en BlackRock, defiende que Ethereum puede ser una reserva corporativa más útil que Bitcoin por su rendimiento mediante staking y su utilidad financiera. La tesis es relevante, pero añade riesgos operativos que no aparecen en una simple tenencia de BTC.

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Joseph Chalom defiende Ethereum como activo de tesorería frente a Bitcoin.
Joseph Chalom defiende Ethereum como activo de tesorería frente a Bitcoin.

Una apuesta corporativa respaldada por 886.725 ETH

El argumento de Chalom ganó visibilidad coincidiendo con el Injective Summit celebrado el 16 de julio de 2026 en Washington. Su planteamiento es que una empresa no tiene por qué limitarse a guardar un activo escaso: también puede mantener un activo que participa en una infraestructura financiera y genera recompensas por contribuir a la seguridad de la red.

Sharplink ha convertido esta idea en una estrategia corporativa. Según una comunicación presentada ante la SEC, la compañía mantenía 886.725 ETH a 28 de junio de 2026. De esa cantidad, 632.719 ETH se encontraban directamente en su balance, mientras que el resto estaba expuesto mediante LsETH y weETH, dos activos vinculados al staking líquido. La empresa señaló que prácticamente todas sus reservas estaban desplegadas en alguna modalidad de staking.

A las 09:59, hora peninsular española, del 21 de julio, ETH cotizaba alrededor de 1.625 dólares. Aplicado a esas reservas, su valor bruto rondaba los 1.441 millones de dólares, aunque esta cifra cambia con el mercado y no representa el patrimonio neto de la compañía. La propia Sharplink advierte de que su métrica denominada ETH NAV no equivale al valor liquidativo tradicional ni sustituye a sus estados financieros.

Conviene recordar que Chalom no es un observador neutral. Dirige una empresa cuya estrategia y valoración están directamente vinculadas a Ethereum. Su experiencia previa en BlackRock y su participación en iniciativas de tokenización como BUIDL refuerzan su conocimiento del sector, pero también explican por qué defiende esta tesis corporativa.

Por qué Ethereum ofrece algo que Bitcoin no incorpora

La principal diferencia es que Ethereum permite obtener recompensas mediante staking. Una empresa puede bloquear o delegar ETH para participar en la validación de transacciones y recibir una remuneración variable. Bitcoin no cuenta con este mecanismo dentro de su protocolo: su propuesta como reserva se apoya principalmente en su escasez, liquidez, seguridad y sencillez monetaria.

Ethereum también funciona como infraestructura para stablecoins, finanzas descentralizadas y activos tokenizados. A la fecha de consulta, RWA.xyz atribuía a Ethereum más de 15.000 millones de dólares en activos del mundo real distribuidos sobre la red, mientras que DefiLlama contabilizaba aproximadamente 150.000 millones de dólares en stablecoins. Estas cifras respaldan la idea de que ETH no es solo un activo negociable, sino también el combustible de una red financiera.

Para entender esta diferencia es útil separar el activo de la infraestructura. Nuestra guía sobre Ethereum explica sus características básicas, mientras que el análisis sobre cómo funciona una blockchain ayuda a entender por qué una red programable puede tener usos distintos a los de Bitcoin. Quien quiera comparar ambos planteamientos puede consultar también nuestra guía de Bitcoin.

La clave está en que una mayor utilidad no convierte automáticamente a ETH en una reserva superior. Bitcoin ofrece una tesis corporativa relativamente sencilla: comprar, custodiar y asumir la volatilidad. Ethereum puede producir recompensas y participar en más actividades, pero cada capa adicional también introduce nuevas dependencias.

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El rendimiento de ETH cambia el tipo de riesgo

Las recompensas del staking no son un interés garantizado. Su cuantía varía según el número de validadores, la actividad de la red y las condiciones técnicas. Un validador puede sufrir penalizaciones por permanecer desconectado y, en casos graves de conducta incorrecta, perder parte de los ETH depositados mediante un proceso conocido como slashing.

Cuando una empresa utiliza staking líquido, aparecen además riesgos de contrato inteligente, contraparte y pérdida de paridad entre el token recibido y el ETH que representa. Tampoco siempre es posible recuperar los activos inmediatamente: las salidas de validadores pueden quedar sometidas a colas cuando aumenta la demanda de retirada.

La oferta de ETH tampoco es completamente fija. La red crea nuevos tokens para remunerar a los validadores y quema una parte de las comisiones. Dependiendo de la actividad, el suministro total puede crecer o disminuir. Por tanto, que una empresa retire ETH del mercado para hacer staking no permite concluir por sí solo que el activo vaya a escasear o subir de precio.

También existe un riesgo específico para quien compra acciones de una empresa de tesorería. Sharplink ha financiado parte de sus adquisiciones de ETH mediante ampliaciones de capital y operaciones con warrants. El accionista no posee directamente los tokens y queda expuesto a posibles diluciones, costes corporativos y diferencias entre el valor bursátil de la empresa y sus reservas de Ethereum.

Qué significa para quien tiene ETH o Bitcoin en España

La estrategia de Sharplink es una decisión de una empresa estadounidense cotizada en el Nasdaq. No modifica MiCA, la regulación española ni las condiciones de custodia de un inversor particular en Europa. Su importancia está en la narrativa institucional: plantea que una tesorería corporativa puede buscar no solo preservar valor, sino también obtener rendimiento y participar en la economía de una blockchain.

Una mayor demanda empresarial podría reducir parte de la oferta líquida de ETH y reforzar su presencia institucional. Sin embargo, no existe una relación automática entre compras corporativas, staking y subidas de precio. La cotización también depende de la liquidez global, la actividad de la red, la competencia entre blockchains, la regulación y el comportamiento general del mercado.

El dato que conviene vigilar no es únicamente cuántos ETH acumula Sharplink. También importan la cantidad de ETH por acción, el coste de las nuevas compras, la financiación utilizada, las recompensas netas obtenidas y los riesgos asumidos para generarlas.

Chalom presenta Ethereum como una reserva corporativa productiva frente a una Bitcoin más sencilla y escasa. La comparación es legítima, pero no permite declarar un ganador universal: ETH puede generar rendimiento porque incorpora más funciones, y precisamente esas funciones hacen que su riesgo sea más complejo.

Sobre el autor
Alejandro Borja, CEO de Finantres

Alejandro Borja

CEO de Finantres, economista e inversor

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