Impermanent loss en pools de liquidez: cómo funciona y cuándo compensa aportar liquidez

Meter liquidez en un pool suena bien sobre el papel: generas comisiones, participas en DeFi y haces trabajar tus criptomonedas sin tener que venderlas. Pero hay una variable que marca la diferencia entre ganar dinero o salir peor que si hubieras hecho hold: la impermanent loss en pools de liquidez. Y no, no es un detalle técnico sin importancia.

El problema es que muchos inversores entran atraídos por el APY sin entender qué está pasando realmente dentro del pool. Cuando el precio de los activos se mueve —y en cripto se mueve—, tu posición cambia automáticamente. Puedes acabar con menos valor del que tendrías simplemente manteniendo tus tokens fuera. Ahí es donde aparece la pérdida impermanente, y ahí es donde la mayoría se da cuenta tarde.

Si vas a aportar liquidez, necesitas entender esto antes de tocar un solo euro. Porque no todos los pools son iguales, no todas las comisiones compensan, y no todas las estrategias tienen sentido. Aquí es donde se separa el que simplemente “prueba DeFi” del que sabe lo que está haciendo.
Implement loss guía clara
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Qué es la impermanent loss y por qué realmente importa

La impermanent loss en pools de liquidez es, en esencia, el precio que pagas por aportar liquidez en lugar de mantener tus criptomonedas en tu wallet. No es una comisión visible ni un fallo del sistema. Es una consecuencia directa de cómo funcionan los AMM (los protocolos tipo Uniswap).

Dicho claro: si metes dos activos en un pool y el precio de uno sube o baja respecto al otro, el propio pool reajusta automáticamente tu posición. Acabas teniendo menos del activo que más ha subido y más del que peor lo ha hecho. Ese desequilibrio es lo que genera la pérdida.

Y aquí está lo importante: no estás perdiendo dinero porque “el protocolo te quite algo”, sino porque tu posición evoluciona peor que si hubieras hecho hold. Es una comparación constante contra el escenario de no haber hecho nada.

Un ejemplo sencillo para verlo rápido. Imagina que aportas ETH y USDC a partes iguales. Si ETH sube fuerte, el pool vende parte de tu ETH para mantener el equilibrio. Resultado: cuando sales, tienes menos ETH del que tenías al principio. Y como ETH ahora vale más, has dejado de capturar parte de esa subida.

Por eso se llama “impermanente”: si el precio vuelve exactamente al punto inicial, esa pérdida desaparece. Pero en la práctica, muchas veces no vuelve. Y en el momento en que retiras, la pérdida deja de ser teórica y pasa a ser real.

Lo importante aquí es cambiar el enfoque. No estás “ganando comisiones sin riesgo”. Estás intercambiando una cosa por otra:

  • Ingresos por fees
  • A cambio de asumir este coste oculto

Si vas a invertir en pools de liquidez, este es el punto que de verdad marca la diferencia. Entenderlo bien es lo que evita que un APY atractivo acabe siendo una mala decisión.

Cómo se produce la pérdida impermanente (explicado fácil y con números)

La pérdida impermanente aparece en el momento en que el precio relativo entre los dos activos del pool cambia. No hace falta que uno caiga; basta con que uno suba más que el otro. Ahí es donde el AMM entra en juego.

El pool siempre intenta mantener un equilibrio entre ambos tokens. Cuando el precio de uno sube en el mercado, los arbitrajistas compran ese activo dentro del pool (porque está más barato ahí) y venden el otro. Ese proceso ajusta el precio interno… pero también reconfigura tu posición sin que hagas nada.

Vamos con un ejemplo claro.

Metes 1.000 € en un pool ETH/USDC:

  • 500 € en ETH
  • 500 € en USDC

Supón que ETH sube un 50%. Si hubieras hecho hold, ahora tendrías:

  • 750 € en ETH
  • 500 € en USDC
    Total: 1.250 €

Pero en el pool no pasa eso. A medida que ETH sube, se va vendiendo parte de tu ETH para mantener el equilibrio. Cuando decides salir, tu posición podría ser algo así:

  • ~612 € en ETH
  • ~612 € en USDC
    Total: ~1.224 €

Has ganado dinero, sí. Pero tienes menos que haciendo hold. Esa diferencia (~26 € en este caso) es la pérdida impermanente.

Para que lo veas aún más claro, aquí tienes una referencia rápida:

Cambio en el precioPérdida impermanente aprox.
+25%~0,6%
+50%~2,0%
+100%~5,7%
+200%~13,4%

Cuanto más se separan los precios, mayor es la pérdida.

Y aquí está el matiz clave que muchos pasan por alto: no necesitas que el precio caiga para perder. De hecho, puedes estar en beneficio y aun así haber “perdido” frente al hold.

La conclusión es simple: en un pool no estás apostando solo a que el mercado suba, sino a cómo se comportan los dos activos entre sí. Entender esto cambia completamente cómo eliges dónde meter tu dinero.

En qué pools hay más riesgo (y en cuáles tiene sentido aportar liquidez)

No todos los pools se comportan igual. De hecho, aquí es donde más dinero se gana… o se pierde sin darte cuenta. La clave no es el APY, es cómo se mueven los dos activos entre sí.

Si metes liquidez en un par donde los precios divergen mucho, la pérdida impermanente crece rápido. Si eliges activos que se mueven de forma similar, ese efecto se reduce bastante.

Quédate con esta idea: el riesgo no está en el pool, está en la relación entre los tokens.

Hay cuatro escenarios claros:

  • Cripto vs cripto no correlacionada (ej: ETH / SOL)
    Aquí el riesgo es alto. Si uno despega y el otro no, el pool te va a ir vendiendo el ganador poco a poco. Es donde más se sufre la pérdida impermanente.
  • Cripto vs stablecoin (ej: ETH / USDC)
    Es el caso más común. Tiene sentido si buscas ingresos por comisiones, pero asumes que si el activo sube fuerte, vas a capturar menos subida. Riesgo medio-alto.
  • Activos correlacionados (ej: ETH / stETH o BTC / WBTC)
    Aquí es donde la cosa mejora. Como ambos precios suelen moverse de forma parecida, la pérdida impermanente se reduce mucho. No desaparece, pero es más controlable.
  • Stablecoin vs stablecoin (ej: USDC / USDT)
    Es el escenario más conservador dentro de DeFi. Al mantenerse en torno al mismo valor, la pérdida impermanente es baja. Aquí el juego va más de capturar comisiones que de asumir riesgo de precio.

Ahora bien, hay un punto que muchos pasan por alto: la liquidez concentrada.

En protocolos como Uniswap v3, puedes elegir un rango de precios donde aportar liquidez. Esto cambia completamente el juego. Si el precio se mantiene dentro de ese rango, generas más comisiones con menos capital. Pero si se sale, te quedas fuera… y tu exposición puede volverse mucho más sensible a los movimientos.

Traducido: puedes optimizar rentabilidad, sí, pero también puedes aumentar el riesgo si no sabes lo que estás haciendo.

Si vas a elegir un pool, esto es lo que yo miraría antes de entrar:

  • ¿Se mueven estos dos activos de forma parecida o cada uno va por libre?
  • ¿Hay narrativa o volatilidad fuerte en uno de ellos?
  • ¿Estoy cómodo renunciando a parte de la subida a cambio de comisiones?

Porque aquí no se trata de encontrar el pool “con más rendimiento”, sino el que encaja con cómo quieres asumir el riesgo.

Cuándo compensa aportar liquidez (y cuándo no)

Aportar liquidez tiene sentido cuando las comisiones que generas superan la pérdida impermanente. Todo gira en torno a ese equilibrio. Si las fees no cubren ese “coste oculto”, estás trabajando para el pool, no para ti.

Hay tres factores que inclinan la balanza a tu favor:

  • Volumen real del pool: sin operaciones, no hay comisiones. Un APY alto sin volumen suele ser humo.
  • Nivel de fees: no todos los pools pagan igual. Un 0,3% con mucho movimiento puede ser más rentable que un 1% sin actividad.
  • Comportamiento del precio: cuanto más lateral o estable sea la relación entre los activos, más opciones tienes de que las comisiones compensen.

Ahora bien, esto también funciona al revés. Hay situaciones donde, aunque el APY pinte bien, no compensa entrar:

  • Cuando uno de los activos puede moverse fuerte (narrativas, hype, noticias).
  • Cuando el rendimiento viene inflado por incentivos temporales (tokens de recompensa que pueden caer).
  • Cuando entras tarde, después del pico de actividad del pool.

Aquí es donde mucha gente se equivoca: se fija en el porcentaje y no en lo que lo sostiene.

Un detalle importante: el tiempo juega a tu favor… pero no siempre. Estar más tiempo en el pool te permite acumular más comisiones, sí. Pero también aumenta la probabilidad de que los precios se desvíen y la pérdida crezca. No es un “cuanto más, mejor”.

La forma de verlo correctamente es esta:
no estás buscando el APY más alto, estás buscando un escenario donde el comportamiento del mercado te permita cobrar más de lo que sacrificas.

Si lo reduces a una idea práctica:
si esperas movimientos fuertes en uno de los activos, no es el momento de aportar liquidez.
Si esperas estabilidad o correlación, ahí empieza a tener sentido.

Cómo reducir la impermanent loss antes de meter dinero

Aquí es donde realmente marcas la diferencia. No puedes eliminar la pérdida impermanente, pero sí puedes controlarla mucho más de lo que parece si eliges bien desde el principio.

La primera decisión es el par. Si eliges activos que tienden a moverse de forma similar, reduces gran parte del problema sin hacer nada más. En cambio, si mezclas un token volátil con otro totalmente distinto, estás comprando riesgo desde el minuto uno.

La segunda es no dejarte llevar por el APY. Muchos pools inflan la rentabilidad con incentivos temporales o tokens poco sólidos. Lo importante no es el número que ves, sino de dónde sale ese rendimiento y si se puede sostener.

También importa el momento de entrada. Si un activo viene de una subida fuerte o está en plena narrativa, lo más probable es que siga habiendo movimiento. Y cuanto más se desvíen los precios, mayor será la pérdida. Entrar en ese punto suele jugar en tu contra.

Otro punto clave es entender bien el pool en el que estás entrando:

  • Si hay volumen real o solo liquidez parada
  • Si el spread de precios es estable o se mueve mucho
  • Si hay rotación constante de capital

Y si usas liquidez concentrada, aquí no hay atajos: si no entiendes el rango que estás eligiendo, estás asumiendo un riesgo que no estás midiendo. No es mejor por defecto, solo es más eficiente si sabes usarla.

Si lo quieres reducir a algo práctico antes de invertir:

  • Evita pares con movimientos impredecibles
  • Prioriza pools con volumen constante, no picos puntuales
  • Desconfía de rentabilidades demasiado altas sin contexto
  • No entres después de movimientos bruscos

Con esto no eliminas el riesgo, pero pasas de ir a ciegas a tener criterio. Y en DeFi, eso ya te coloca por delante de la mayoría.

Preguntas frecuentes

¿Se puede evitar completamente la impermanent loss en pools de liquidez?

No. La impermanent loss en pools de liquidez es inherente al funcionamiento de los AMM, así que evitarla al 100% no es realista. Lo que sí puedes hacer es reducirla mucho eligiendo bien: pares de activos correlacionados, pools con menos volatilidad y evitando escenarios donde uno de los tokens pueda despegar por su cuenta. Si alguien te vende una estrategia para “eliminar” la pérdida impermanente, desconfía. Aquí el juego no va de eliminar el riesgo, sino de entenderlo y decidir si te compensa asumirlo.

¿Cómo calcular la impermanent loss sin usar fórmulas complicadas?

No necesitas fórmulas para tener una idea bastante precisa. En la práctica, la impermanent loss en pools de liquidez depende de cuánto se separa el precio entre los dos activos. Cuanto mayor es esa diferencia, mayor es la pérdida frente al hold. Puedes apoyarte en tablas de referencia o calculadoras online, pero lo realmente útil es entender el patrón: pequeños movimientos apenas afectan, pero cuando un activo dobla o triplica su precio respecto al otro, la pérdida empieza a ser relevante. Si no quieres liarte, quédate con esto: si esperas movimientos fuertes, asume que la pérdida también lo será.

¿Qué pasa con la impermanent loss si reinviertes recompensas o haces compounding?

Reinvertir puede mejorar la rentabilidad total, pero no elimina la impermanent loss en pools de liquidez. Lo único que hace es aumentar el capital que está expuesto al mismo mecanismo. Si el pool genera buenas comisiones y el mercado acompaña, el compounding puede compensar la pérdida e incluso dejarte en positivo. Pero si el problema es una fuerte divergencia de precios, reinvertir no lo soluciona, solo amplifica la exposición. Es una herramienta útil, sí, pero no es una protección. Aquí lo importante sigue siendo el mismo criterio: en qué pool estás y por qué.

Este artículo ha sido elaborado por Alejandro Borja

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